Un juzgado de Sevilla ha archivado la causa abierta contra la conductora que en noviembre de 2025 circuló durante más de cinco kilómetros con el cadáver de un hombre atrapado en los bajos de su vehículo. El auto concluye que la mujer no tuvo responsabilidad penal en el atropello, al concurrir factores como las condiciones meteorológicas adversas, las características de la vía y el hecho de que el peatón cruzara con el semáforo en rojo.
Según adelantó Diario de Sevilla, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 dictó el pasado 6 de febrero un auto de sobreseimiento, con el visto bueno de la Fiscalía de Seguridad Vial. En la resolución, el magistrado acuerda archivar las diligencias abiertas contra la conductora del Toyota Yaris implicado en el siniestro.
El atropello se produjo cuando el vehículo salía de un garaje en la calle Lumbreras. La conductora no se percató de que había arrollado a una persona, que quedó enganchada en los bajos del coche, probablemente al quedar su ropa atrapada en alguna pieza. El cuerpo fue arrastrado hasta el cruce de San Francisco Javier con Ramón y Cajal, donde un ciudadano alertó a la mujer de que llevaba algo colgando del vehículo. Al bajarse comprobó que se trataba del cuerpo de un hombre, cuyo cadáver fue rescatado posteriormente por los Bomberos.
En el auto, el juez descarta de forma contundente cualquier responsabilidad penal en la "conducción desempeñada". La resolución alude a las "condiciones climáticas en el momento del atropello", a las horas del suceso y a las características de la vía, con árboles frondosos y pendiente, así como a la "irrupción del peatón que portaba ropa oscura y que se introdujo en el paso de peatones en fase roja para él, y con un caminar casi agachado al suelo".
Lluvia intensa
La decisión judicial se adoptó tras recibir un informe del fiscal de Seguridad Vial de Sevilla, Luis Carlos Rodríguez León, que solicitó el archivo al considerar excesivo imputar a la conductora un delito de homicidio imprudente, castigado con penas de uno a cuatro años de prisión. El fiscal subrayó las adversas condiciones meteorológicas de aquella mañana, con lluvia intensa, escasa iluminación y sin haber amanecido aún, factores que dificultaban la visibilidad.
El Ministerio Público concluyó que "no era posible que la conductora viera al peatón", teniendo en cuenta además que la víctima se encontraba en la misma línea del vehículo. Asimismo, destacó que la usuaria del coche "no tenía conciencia de lo que había pasado y nadie le advirtió de nada" hasta que llegó al barrio de Nervión.
