La Feria de Abril de Sevilla no solo llena de farolillos y rebujito el Real de la Feria. También dispara hasta niveles difícilmente justificables el precio del alojamiento en los barrios más cercanos al recinto ferial.
Este año, una habitación matrimonial en un piso particular situado cerca del Real puede costar hasta 440 euros por noche, una cifra que la presidenta regional del Colegio Territorial de Administradores de Fincas, Mariló García Bernal, califica como reflejo de "la elevada demanda y la escasez de oferta en zonas como Los Remedios y Triana", los barrios que más cerca están de las casetas.
Los precios del alojamiento durante estos días en la capital hispalense "siguen marcando máximos en Sevilla", según García Bernal, quien ha trasladado a EFE su preocupación no solo por la escalada de precios, sino por el mercado paralelo que se genera en torno a estos arrendamientos de temporada, que no siempre cumplen con la normativa vigente. Un vistazo rápido a las principales plataformas de alquiler ya refleja que esa tendencia es más que llamativa: los precios pueden variar hasta en 200 euros por día según la cercanía de la habitación al recinto ferial, o según si el edificio está próximo a alguna de las paradas de metro que permiten llegar a la feria tras apenas diez minutos a pie.
Una sola casa puede ingresar hasta 4.500 euros en una semana de feria
La aritmética del negocio es sencilla y reveladora. García Bernal ha puesto el foco en anuncios "más baratos", como los que ofrecen habitaciones individuales por 250 euros la noche. Si en el mismo piso conviven una habitación individual y una matrimonial, y se llega a un acuerdo con distintos inquilinos, una sola vivienda puede ingresar 650 euros por cada noche de feria. Y cuando lleguen los fuegos artificiales del último día, los ingresos totales de esa semana podrían ascender a 4.500 euros. Todo un negocio que, en muchos casos, opera fuera de cualquier control fiscal: o se cierra de palabra, o en el contrato se consignan cantidades menores a las reales, y el pago se realiza en mano.
Esta situación, según los administradores de fincas, "pone de manifiesto un cambio en el modelo de alquiler", donde ya no solo se comercializan viviendas completas, sino también habitaciones de forma individual, "maximizando así la rentabilidad del inmueble".
El colectivo ha advertido de que se ha detectado "un incremento significativo de este tipo de arrendamientos de corta duración coincidiendo con grandes eventos de la ciudad", lo que está generando un mercado paralelo de difícil control para las autoridades.
Licencias, registros y sanciones: lo que muchos propietarios ignoran
Más allá del negocio, hay obligaciones legales que no desaparecen por el ambiente festivo. Sea cual sea el acuerdo al que llegue el propietario con sus inquilinos, este tipo de alquileres implica necesariamente la declaración de los ingresos obtenidos y la adecuación a la normativa vigente en materia de viviendas con fines turísticos o alquileres de temporada. Los pisos, además, deben contar con las licencias y registros obligatorios, así como cumplir con los requisitos de habitabilidad, seguridad y calidad exigidos por la legislación. El incumplimiento de estas condiciones "puede acarrear sanciones económicas importantes", advierte García Bernal.
A los problemas legales y fiscales se suma una cuestión de convivencia vecinal. Por una misma casa pueden pasar hasta siete familias distintas a lo largo de la semana de feria en Sevilla, y eso "puede generar molestias si no se respetan las normas básicas de convivencia". Los administradores de fincas recuerdan que las comunidades de propietarios pueden establecer limitaciones o condiciones específicas en sus estatutos y, ante la duda, recomiendan consultar con el administrador colegiado del edificio. Un colectivo que, por si fuera poco, tiene trabajo doble esta semana: el destino ha querido que dos días antes del inicio de la Feria de Abril se dispute en Sevilla la final de la Copa del Rey, un "premio extra" para quien tenga una habitación disponible para txuriurdines o colchoneros.
Con este contexto de demanda disparada, no sorprende que las aerolíneas hayan reaccionado en consecuencia. Vueling ha reforzado su operativa en Sevilla con motivo de la Feria, del 20 al 26 de abril, con la previsión de operar 376 vuelos y más de 70.000 asientos, lo que supone un incremento del 25% en número de plazas respecto al mismo periodo de 2025. La ruta entre Barcelona y Sevilla concentrará el mayor volumen de operativa, con 110 vuelos programados y 22.000 asientos ofertados, mientras que también destacan las conexiones con Tenerife Norte, Palma de Mallorca, Bilbao y Gran Canaria, además de vuelos internacionales con París, Londres y Essaouira.
En total, Vueling conectará la capital hispalense con 13 destinos durante la semana de la Feria, consolidando la conectividad de Sevilla tanto en el ámbito nacional como internacional. Una cifra que ilustra, mejor que cualquier otra, la magnitud del fenómeno que cada abril convierte a esta ciudad en el epicentro gastronómico, cultural y festivo de España, con todo lo que eso implica: también para el bolsillo de quienes quieren vivirlo desde dentro.
