La Policía Nacional ha detenido en la provincia de Sevilla a tres personas como presuntas autoras de los delitos de amenazas y lesiones tras la agresión sufrida por un empleado de seguridad en las inmediaciones del Estadio Ramón Sánchez Pizjuán durante el pasado encuentro entre el Sevilla F.C. y el Valencia C.F.
Los hechos se produjeron en los momentos previos al partido disputado en la capital hispalense. Según la investigación policial, un grupo de aficionados ultras del Sevilla F.C. desplegó una enorme pancarta y encendió dos bengalas en la zona cercana al estadio. Fue entonces cuando se produjo el ataque contra un trabajador de seguridad de un centro comercial próximo al recinto deportivo.
La víctima se encontraba realizando las labores propias de su función en el exterior del establecimiento. En concreto, estaba preparando el dispositivo de seguridad previsto para evitar daños en el local cuando fue increpado por varios individuos. La situación, que comenzó con amenazas, terminó derivando en una agresión contundente.
De acuerdo con la Policía Nacional, el empleado fue atacado por tres aficionados ultras del Sevilla F.C., miembros del grupo ultra Biris Norte. Los agresores le propinaron puñetazos y patadas hasta que tuvo que ser auxiliado por sus propios compañeros de seguridad del centro comercial.
Graves lesiones
La agresión provocó a la víctima lesiones de consideración, lo que llevó a los agentes encargados del caso a iniciar las pesquisas para esclarecer lo ocurrido. Tras recopilar pruebas y comprobar los hechos, los investigadores procedieron a identificar a los tres presuntos implicados.
Una vez confirmada su presunta participación en los hechos, los agentes llevaron a cabo la detención de estas tres personas por los delitos de amenazas y lesiones. Posteriormente, los arrestados fueron puestos a disposición judicial.
La actuación se enmarca en el compromiso de la Policía Nacional con la erradicación de la violencia en el deporte, especialmente en el entorno de los eventos futbolísticos. El cuerpo policial subraya así su voluntad de actuar con “tolerancia cero” frente a cualquier conducta violenta, radical o extremista que altere la convivencia y el normal desarrollo de los acontecimientos deportivos.


