La Plaza de España de Sevilla ha vuelto a dejar claro que el mandato de José Luis Sanz no va a pasar a la historia como el más estable de la democracia. El emblemático monumento de Aníbal González se encuentra en el centro del debate político por la nueva ordenanza que el gobierno municipal pretende aprobar para regular los grandes eventos que allí se celebran y poner, definitivamente, fin a la polémica que cada año surge con el festival Icónica.
El gran problema es que la norma impulsada por el Partido Popular no cuenta con los apoyos necesarios. Durante el mandato de Sanz, Vox ha sido el socio preferente. La formación de Abascal ha permitido aprobar dos de los tres presupuestos hasta el momento. Sin embargo, en la recta final de este ciclo político la relación entre ambas formaciones se ha 'torcido'. Tal es así que fuentes de Vox han reconocido a lavozdelsur.es que el apoyo a las cuentas está "en el aire". A finales de septiembre, el gobierno municipal no había trasladado ningún documento a Vox sobre el presupuesto.
El principal motivo de este cambio en las relaciones ha sido la licencia para construir una mezquita en el Polígono Sur. La formación que ahora dirige Gonzalo García de Polavieja fue tajante antes de las vacaciones de verano en una rueda de prensa donde paralizaba el acuerdo que dotaba de estabilidad al gobierno. Tras el verano, las relaciones no han mejorado.
Ahora, la Plaza de España es un nuevo punto de fricción. La nueva ordenanza, de momento, ha superado el primer trámite en Urbanismo gracias a la abstención del PSOE. Sin embargo, los socialistas también han sido críticos con el texto y el portavoz Antonio Muñoz ha pedido al Ayuntamiento que lo retire y lo sustituya por una Ordenanza Marco Unificada para todo el dominio público de Sevilla.
Con la abstención del PSOE, el gobierno municipal ha esquivado el rechazo de Vox (también el de IU-Podemos). Vox considera que el texto no desarrolla los criterios y límites para la cesión del espacio y pide que se concreten de manera clara cuestiones como "las limitaciones a las cesiones de carácter plurianual, las responsabilidades que debe asumir el solicitante del uso del espacio o los criterios que deben aplicarse cuando un organismo del propio Ayuntamiento actúe como intermediario en la solicitud".
La ordenanza
La nueva ordenanza para regular los grandes eventos en la Plaza de España de Sevilla plantea límites para evitar la saturación del recinto y garantizar periodos de descanso. El borrador fija un máximo general de 45 días naturales al año por evento y promotor, incluidos los días de montaje y desmontaje. En los casos de especial complejidad técnica, el plazo podrá llegar a 60 días. Si varias actividades utilizan consecutivamente las mismas estructuras, la ocupación acumulada tampoco podrá superar ese límite. Además, tras cualquier evento deberá quedar un mes consecutivo sin estructuras antes de autorizar una nueva ocupación.
Las instalaciones temporales no podrán ocupar más del 50% del espacio libre del recinto ni superar el 50% de la altura media de las fachadas. También deberán respetar una distancia mínima de seguridad respecto a los edificios históricos. La norma clasifica los eventos según su duración e intensidad: baja, para actividades de menos de siete días; media, entre siete y menos de 21; y alta, a partir de 21 días. Los eventos singulares o plurianuales, como el festival Icónica, tendrán prioridad en la planificación anual. Según el aforo, habrá tres tramos: hasta 300 personas, de 301 a 1.000 y más de 1.000.
A medida que aumente la dimensión del evento, también lo harán los requisitos de seguridad y organización. Se exigirán seguros de responsabilidad civil con mayor cobertura, garantías o fianzas económicas, planes de movilidad, evacuación, gestión de residuos y accesibilidad. En los eventos complejos será obligatoria además una figura de coordinación técnica. Las solicitudes deberán presentarse con una antelación mínima de 45 días para los eventos de baja intensidad y de hasta nueve meses para los singulares o plurianuales. El borrador también prohíbe anclajes sobre pavimentos o piezas cerámicas, cableado o estructuras sobre el arbolado y el mobiliario urbano y el tránsito de maquinaria pesada por zonas peatonales salvo autorización específica.
La protección del patrimonio histórico se completa con la obligación de presentar, en el plazo de un mes después del evento, un informe que acredite la restitución del recinto a su estado original. Para gestionar las solicitudes se creará una Mesa Directiva de Coordinación, integrada por responsables de Urbanismo, Cultura, Patrimonio y Turismo. Cuando coincidan varias peticiones para las mismas fechas, se valorarán el interés público y cultural, la calidad artística, la trayectoria del promotor, la sostenibilidad, el impacto económico y la solvencia. Además, el régimen sancionador contempla multas de 60 a 3.005 euros para las infracciones leves, de 3.005,01 a 15.025 para las graves y de 15.025,01 a 30.050 euros para las muy graves, con posible extinción o revocación de la autorización.
La Plaza de España de Sevilla ha vuelto a dejar claro que el mandato de José Luis Sanz no va a pasar a la historia como el más estable de la democracia. El emblemático monumento de Aníbal González se encuentra en el centro del debate político por la nueva ordenanza que el gobierno municipal pretende aprobar para regular los grandes eventos que allí se celebran y poner, definitivamente, fin a la polémica que cada año surge con el festival Icónica.
El gran problema es que la norma impulsada por el Partido Popular no cuenta con los apoyos necesarios. Durante el mandato de Sanz, Vox ha sido el socio preferente. La formación de Abascal ha permitido aprobar dos de los tres presupuestos hasta el momento. Sin embargo, en la recta final de este ciclo político la relación entre ambas formaciones se ha 'torcido'. Tal es así que fuentes de Vox han reconocido a lavozdelsur.es que el apoyo a las cuentas está "en el aire". A finales de septiembre, el gobierno municipal no había trasladado ningún documento a Vox sobre el presupuesto.
El principal motivo de este cambio en las relaciones ha sido la licencia para construir una mezquita en el Polígono Sur. La formación que ahora dirige Gonzalo García de Polavieja fue tajante antes de las vacaciones de verano en una rueda de prensa donde paralizaba el acuerdo que dotaba de estabilidad al gobierno. Tras el verano, las relaciones no han mejorado.
Ahora, la Plaza de España es un nuevo punto de fricción. La nueva ordenanza, de momento, ha superado el primer trámite en Urbanismo gracias a la abstención del PSOE. Sin embargo, los socialistas también han sido críticos con el texto y el portavoz Antonio Muñoz ha pedido al Ayuntamiento que lo retire y lo sustituya por una Ordenanza Marco Unificada para todo el dominio público de Sevilla.
Con la abstención del PSOE, el gobierno municipal ha esquivado el rechazo de Vox (también el de IU-Podemos). Vox considera que el texto no desarrolla los criterios y límites para la cesión del espacio y pide que se concreten de manera clara cuestiones como "las limitaciones a las cesiones de carácter plurianual, las responsabilidades que debe asumir el solicitante del uso del espacio o los criterios que deben aplicarse cuando un organismo del propio Ayuntamiento actúe como intermediario en la solicitud".
La ordenanza
La nueva ordenanza para regular los grandes eventos en la Plaza de España de Sevilla plantea límites para evitar la saturación del recinto y garantizar periodos de descanso. El borrador fija un máximo general de 45 días naturales al año por evento y promotor, incluidos los días de montaje y desmontaje. En los casos de especial complejidad técnica, el plazo podrá llegar a 60 días. Si varias actividades utilizan consecutivamente las mismas estructuras, la ocupación acumulada tampoco podrá superar ese límite. Además, tras cualquier evento deberá quedar un mes consecutivo sin estructuras antes de autorizar una nueva ocupación.
Las instalaciones temporales no podrán ocupar más del 50% del espacio libre del recinto ni superar el 50% de la altura media de las fachadas. También deberán respetar una distancia mínima de seguridad respecto a los edificios históricos. La norma clasifica los eventos según su duración e intensidad: baja, para actividades de menos de siete días; media, entre siete y menos de 21; y alta, a partir de 21 días. Los eventos singulares o plurianuales, como el festival Icónica, tendrán prioridad en la planificación anual. Según el aforo, habrá tres tramos: hasta 300 personas, de 301 a 1.000 y más de 1.000.
A medida que aumente la dimensión del evento, también lo harán los requisitos de seguridad y organización. Se exigirán seguros de responsabilidad civil con mayor cobertura, garantías o fianzas económicas, planes de movilidad, evacuación, gestión de residuos y accesibilidad. En los eventos complejos será obligatoria además una figura de coordinación técnica. Las solicitudes deberán presentarse con una antelación mínima de 45 días para los eventos de baja intensidad y de hasta nueve meses para los singulares o plurianuales. El borrador también prohíbe anclajes sobre pavimentos o piezas cerámicas, cableado o estructuras sobre el arbolado y el mobiliario urbano y el tránsito de maquinaria pesada por zonas peatonales salvo autorización específica.
La protección del patrimonio histórico se completa con la obligación de presentar, en el plazo de un mes después del evento, un informe que acredite la restitución del recinto a su estado original. Para gestionar las solicitudes se creará una Mesa Directiva de Coordinación, integrada por responsables de Urbanismo, Cultura, Patrimonio y Turismo. Cuando coincidan varias peticiones para las mismas fechas, se valorarán el interés público y cultural, la calidad artística, la trayectoria del promotor, la sostenibilidad, el impacto económico y la solvencia. Además, el régimen sancionador contempla multas de 60 a 3.005 euros para las infracciones leves, de 3.005,01 a 15.025 para las graves y de 15.025,01 a 30.050 euros para las muy graves, con posible extinción o revocación de la autorización.
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