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Jorge Gallego, cartelista de la Semana Santa 2027: "Esto es más publicidad que arte, pero no se me escapará la gentrificación que sufre Sevilla"

El Consejo de Hermandades y Cofradías de la capital hispalense ha anunciado el encargo del cartel al autor de la última cubierta de la guía cofrade de Canal Sur, 'El Llamador', que fue capaz esta primavera de poner de acuerdo a 'capillitas' y ciudadanos en general

  • Jorge Gallego, en una imagen de archivo mientras trabajaba en su estudio de Montellano. -

Pregunta: Habrá recibido muchas felicitaciones desde que se anunció que iba a ser cartelista.

Respuesta: Sí, ha sido un aluvión, un no parar.

P: Me imagino que algo ha tenido que ver el programa de mano de Canal Sur en su elección como cartelista.

R: Hombre, yo creo que eso ha sido el detonante. Por lo que me contaban algunos, ya me habían dicho que el presidente actual del Consejo de Hermandades y Cofradías, Pepe Roda, seguía mi trabajo desde hacía tiempo, porque este hombre es además catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla, y creo que la cubierta de El Llamador ha sido lo que lo terminó de convencer para esa decisión del Consejo.

  • Cartel del pintor Jorge Gallego que ahora se convertirá en la cubierta del programa de mano El Llamador, de Canal Sur Radio.
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P: ¿Cómo se entera de la noticia?

R: Hay una comisión del Consejo de Hermandades y Cofradías, creo que es la comisión de Penitencia, y en este caso creo que Pepe Roda ya era vicepresidente en el anterior consejo y era el que se encargaba de estos temas, o sea, que llevaba tiempo decidiendo el cartelista. Y ahora que es el presidente, pues él fue el que me llamó anoche para decirme que acababa de terminar la reunión en la que se había decidido que fuera yo el cartelista de este año. Me dijo que había preparado un dosier con mi obra, que les había estaba hablando de mí al resto de la comisión y que finalmente se habían decantado por mí. El criterio de Pepe Roda supongo que tiene mucho peso y más ahora que es el presidente.

P: Así que usted se enteró anoche mismo, casi al mismo tiempo que todo el mundo.

R: Sí, Pepe Roda me llamó anoche, sobre las nueve y media, y me lo comunicó. Yo sabía que ayer saldría a la luz el nombre del cartelista, y aunque también me habían dicho que este hombre seguía mi obra, yo ya estaba tranquilo porque había pasado ya todo el día y no me habían llamado, y a esa hora pues ya lo había descartado.

P: Y lo llamó cuando menos lo esperaba.

R: Sí, me pidió que no lo dijera todavía hasta que no sacaran ellos la nota de prensa, pero es que la nota salió a los cinco minutos. Así que me enteré como todo el mundo. Yo creo que la tenían preparada y en el momento que les dije que sí la publicaron de inmediato.

P: ¿Le han dado alguna consigna por sutil que sea?

R: No, nada, nada. Libertad total. Tampoco he vuelto a hablar con ellos porque la conversación de ayer fue algo muy rápido. Solo me dijeron que tendré que quedar con el tesorero para hacer la firma del contrato. Pero no hay ninguna consigna: les gusta mi pintura y apuestan por lo que yo haga.

P: ¿El cartel de la Semana Santa lo pagan bien?

R: Bueno, pagan todos los años lo mismo: tres mil euros más IVA.

P: El precio viene ya determinado por ellos.

R: Sí, pero lo bueno que tiene, también económicamente, es que te organizan una exposición en la Fundación Cajasol en cuanto se presenta el cartel, en plena Cuaresma. Hay una sala en la que estará específicamente el cartel y también los bocetos que yo haga para el cartel, y otra sala en la que, aparte de otros temas cofrades que he hecho, también estará el resto de mi obra personal, lo que yo quiera exponer. Y eso es interesante porque esa exposición la visita mucha gente.

P: Claro, porque ni siquiera la Semana Santa de Sevilla va a venir a descubrirlo, pues no es usted una promesa, sino alguien consagrado, pero este cartel le da un impulso importante.

R: Hombre, la publicidad que puede hacer de tu obra el cartel de la Semana Santa sevillana es brutal, porque no es solo aquí, sino que su repercusión es a nivel nacional. Y te abre a un público nuevo que no es el que normalmente te sigue. Ya me pasó con la portada de El Llamador. No es solo la gente que está interesada en el arte, sino otro tipo de público el que se acerca a tu obra y esto siempre es bueno.

P: Será usted también perfectamente consciente de la responsabilidad que supone crear este cartel, ¿no? Lo digo porque, últimamente, ha generado cierta polémica para bien o para mal.

R: Sí, en el momento que dije anoche que sí era ya consciente de esto, y de que todo eso no me puede afectar. Nunca llueve a gusto de todo el mundo, como suele decirse.

P: ¿Pero usted cree que los anteriores autores del cartel buscaron premeditadamente esa polémica?

R: Hombre, yo no conozco todos los casos y tampoco estoy en la cabeza de nadie. Pero en el caso de Salustiano, por ejemplo, he hablado con él un par de veces, y a pesar de que lo conozco poco, me ayudó en cierto tema y lo aprecio. Yo en su caso creo que no lo hizo adrede, pero de lo que sí estoy seguro es que este tipo de polémica es muy rentable para el pintor, porque genera mucha opinión pública, tanto a favor como en contra, y ahí prima mucho eso de que hablen de uno aunque sea mal… De hecho Salustiano ni siquiera cobró nada por el cartel, entregó una copia y luego vendió el cartel en sí mucho más caro. Y sé que vendió una serie limitada de reproducciones a un precio muy alto. Supo gestionar muy bien el asunto y la polémica le vino bien. En otros casos, no sé.

  • Jorge Gallego, Cartelista de la Semana Santa de Sevilla.
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P: ¿Por su cabeza está pasando ahora mismo la idea de hacer un cuadro que convenza a todos los cofrades o un cuadro que rompa absolutamente todos los tópicos?

R: Es que yo creo que es posible hacer las dos cosas a la vez. La prueba más clara está en la portada de El Llamador. Fue un cuadro que se salió de lo normal y, sin embargo, de la cartelería cofrade de los últimos años, es el que a más gente ha puesto de acuerdo. La crítica fue mayoritariamente positiva y es lo que creo que hay que intentar.

P: Ese puede ser el mayor reto, lo más difícil.

R: Sí, puede ser lo más difícil, pero yo cuando estaba pintando lo de El Llamador, por ejemplo, no pensaba en nada de lo que fuera a ocurrir. En todo caso yo sabía que aquello iba a ser o puerta grande o enfermería. Era muy arriesgado y no sabía cómo se lo iba a tomar la gente, pero cayó de pie, y lo que pienso hacer ahora es lo mismo: ser muy sincero con mi trabajo, llevármelo a mi terreno totalmente y hacer algo con lo que yo me sienta identificado y a gusto. Creo que ahí está la clave: en no hacer algo impostado o en querer imitar a otro artista. Creo que eso es un error. Tienes que ser tú mismo porque si te han encargado a ti el trabajo es porque les ha gustado lo que haces.

P: ¿Tiene alguna clave, alguna pista de por dónde puede ir la cosa? ¿Había pensado alguna vez en el día en que le encargaran este cartel?

R: Sí, ideas hay muchas porque, al ser pintor, como quien es escritor, pues se te vienen muchas veces imágenes de Semana Santa, o viendo alguna cofradía concreta se me han venido ideas, pero el cartel sale del momento vital en el que uno se encuentra. Ahora mismo, haré algo en lo que no había pensado nunca, porque priman mis propias circunstancias vitales, las de la Semana Santa de Sevilla actualmente, cómo hay un problema tan grande con el turismo, la gentrificación; todo eso me afecta y ronda en mi cabeza y seguro que no se me escapa. Así que igual hago un cartel que no tiene nada que ver con el que yo hubiera pensado hace dos años. En principio tengo claro que el cartel tiene que tener un concepto potente y claro detrás; tiene que tener algo de misterio como lo tiene toda mi obra; tiene que ser una imagen potente porque al fin y al cabo un cartel tiene más que ver con la publicidad que con el arte y, por lo tanto, ha de llamar la atención; y encima tiene que ser popular. Todo eso lo tenía la portada de El Llamador y por eso triunfó.

P: ¿Hasta cuándo le han dado para entregarlo?

R: Pues a mediados de enero tengo que tenerlo terminado por el tema de la imprenta. Me tengo que poner las pilas.

P: Imagino que el encargo se le ha atravesado con otras cosas porque usted no para nunca.

R: Se me ha atravesado y me ha reventado todos los planes que tenía, la verdad. Ahora estaba preparando una colectiva que tengo en Madrid, y menos mal que eso sí lo tengo casi listo, pero también estaba centrado en una individual que iba a hacer en Jerez en enero y creo que voy a tener que aplazarla porque la exposición de Sevilla es a principios de febrero y se me van a juntar las dos y sería imposible. De modo que pospondré lo de Jerez para después de Semana Santa y me voy a centrar en el cartel ahora.

Pregunta: Habrá recibido muchas felicitaciones desde que se anunció que iba a ser cartelista.

Respuesta: Sí, ha sido un aluvión, un no parar.

P: Me imagino que algo ha tenido que ver el programa de mano de Canal Sur en su elección como cartelista.

R: Hombre, yo creo que eso ha sido el detonante. Por lo que me contaban algunos, ya me habían dicho que el presidente actual del Consejo de Hermandades y Cofradías, Pepe Roda, seguía mi trabajo desde hacía tiempo, porque este hombre es además catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla, y creo que la cubierta de El Llamador ha sido lo que lo terminó de convencer para esa decisión del Consejo.

  • Cartel del pintor Jorge Gallego que ahora se convertirá en la cubierta del programa de mano El Llamador, de Canal Sur Radio.
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P: ¿Cómo se entera de la noticia?

R: Hay una comisión del Consejo de Hermandades y Cofradías, creo que es la comisión de Penitencia, y en este caso creo que Pepe Roda ya era vicepresidente en el anterior consejo y era el que se encargaba de estos temas, o sea, que llevaba tiempo decidiendo el cartelista. Y ahora que es el presidente, pues él fue el que me llamó anoche para decirme que acababa de terminar la reunión en la que se había decidido que fuera yo el cartelista de este año. Me dijo que había preparado un dosier con mi obra, que les había estaba hablando de mí al resto de la comisión y que finalmente se habían decantado por mí. El criterio de Pepe Roda supongo que tiene mucho peso y más ahora que es el presidente.

P: Así que usted se enteró anoche mismo, casi al mismo tiempo que todo el mundo.

R: Sí, Pepe Roda me llamó anoche, sobre las nueve y media, y me lo comunicó. Yo sabía que ayer saldría a la luz el nombre del cartelista, y aunque también me habían dicho que este hombre seguía mi obra, yo ya estaba tranquilo porque había pasado ya todo el día y no me habían llamado, y a esa hora pues ya lo había descartado.

P: Y lo llamó cuando menos lo esperaba.

R: Sí, me pidió que no lo dijera todavía hasta que no sacaran ellos la nota de prensa, pero es que la nota salió a los cinco minutos. Así que me enteré como todo el mundo. Yo creo que la tenían preparada y en el momento que les dije que sí la publicaron de inmediato.

P: ¿Le han dado alguna consigna por sutil que sea?

R: No, nada, nada. Libertad total. Tampoco he vuelto a hablar con ellos porque la conversación de ayer fue algo muy rápido. Solo me dijeron que tendré que quedar con el tesorero para hacer la firma del contrato. Pero no hay ninguna consigna: les gusta mi pintura y apuestan por lo que yo haga.

P: ¿El cartel de la Semana Santa lo pagan bien?

R: Bueno, pagan todos los años lo mismo: tres mil euros más IVA.

P: El precio viene ya determinado por ellos.

R: Sí, pero lo bueno que tiene, también económicamente, es que te organizan una exposición en la Fundación Cajasol en cuanto se presenta el cartel, en plena Cuaresma. Hay una sala en la que estará específicamente el cartel y también los bocetos que yo haga para el cartel, y otra sala en la que, aparte de otros temas cofrades que he hecho, también estará el resto de mi obra personal, lo que yo quiera exponer. Y eso es interesante porque esa exposición la visita mucha gente.

P: Claro, porque ni siquiera la Semana Santa de Sevilla va a venir a descubrirlo, pues no es usted una promesa, sino alguien consagrado, pero este cartel le da un impulso importante.

R: Hombre, la publicidad que puede hacer de tu obra el cartel de la Semana Santa sevillana es brutal, porque no es solo aquí, sino que su repercusión es a nivel nacional. Y te abre a un público nuevo que no es el que normalmente te sigue. Ya me pasó con la portada de El Llamador. No es solo la gente que está interesada en el arte, sino otro tipo de público el que se acerca a tu obra y esto siempre es bueno.

P: Será usted también perfectamente consciente de la responsabilidad que supone crear este cartel, ¿no? Lo digo porque, últimamente, ha generado cierta polémica para bien o para mal.

R: Sí, en el momento que dije anoche que sí era ya consciente de esto, y de que todo eso no me puede afectar. Nunca llueve a gusto de todo el mundo, como suele decirse.

P: ¿Pero usted cree que los anteriores autores del cartel buscaron premeditadamente esa polémica?

R: Hombre, yo no conozco todos los casos y tampoco estoy en la cabeza de nadie. Pero en el caso de Salustiano, por ejemplo, he hablado con él un par de veces, y a pesar de que lo conozco poco, me ayudó en cierto tema y lo aprecio. Yo en su caso creo que no lo hizo adrede, pero de lo que sí estoy seguro es que este tipo de polémica es muy rentable para el pintor, porque genera mucha opinión pública, tanto a favor como en contra, y ahí prima mucho eso de que hablen de uno aunque sea mal… De hecho Salustiano ni siquiera cobró nada por el cartel, entregó una copia y luego vendió el cartel en sí mucho más caro. Y sé que vendió una serie limitada de reproducciones a un precio muy alto. Supo gestionar muy bien el asunto y la polémica le vino bien. En otros casos, no sé.

  • Jorge Gallego, Cartelista de la Semana Santa de Sevilla.
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P: ¿Por su cabeza está pasando ahora mismo la idea de hacer un cuadro que convenza a todos los cofrades o un cuadro que rompa absolutamente todos los tópicos?

R: Es que yo creo que es posible hacer las dos cosas a la vez. La prueba más clara está en la portada de El Llamador. Fue un cuadro que se salió de lo normal y, sin embargo, de la cartelería cofrade de los últimos años, es el que a más gente ha puesto de acuerdo. La crítica fue mayoritariamente positiva y es lo que creo que hay que intentar.

P: Ese puede ser el mayor reto, lo más difícil.

R: Sí, puede ser lo más difícil, pero yo cuando estaba pintando lo de El Llamador, por ejemplo, no pensaba en nada de lo que fuera a ocurrir. En todo caso yo sabía que aquello iba a ser o puerta grande o enfermería. Era muy arriesgado y no sabía cómo se lo iba a tomar la gente, pero cayó de pie, y lo que pienso hacer ahora es lo mismo: ser muy sincero con mi trabajo, llevármelo a mi terreno totalmente y hacer algo con lo que yo me sienta identificado y a gusto. Creo que ahí está la clave: en no hacer algo impostado o en querer imitar a otro artista. Creo que eso es un error. Tienes que ser tú mismo porque si te han encargado a ti el trabajo es porque les ha gustado lo que haces.

P: ¿Tiene alguna clave, alguna pista de por dónde puede ir la cosa? ¿Había pensado alguna vez en el día en que le encargaran este cartel?

R: Sí, ideas hay muchas porque, al ser pintor, como quien es escritor, pues se te vienen muchas veces imágenes de Semana Santa, o viendo alguna cofradía concreta se me han venido ideas, pero el cartel sale del momento vital en el que uno se encuentra. Ahora mismo, haré algo en lo que no había pensado nunca, porque priman mis propias circunstancias vitales, las de la Semana Santa de Sevilla actualmente, cómo hay un problema tan grande con el turismo, la gentrificación; todo eso me afecta y ronda en mi cabeza y seguro que no se me escapa. Así que igual hago un cartel que no tiene nada que ver con el que yo hubiera pensado hace dos años. En principio tengo claro que el cartel tiene que tener un concepto potente y claro detrás; tiene que tener algo de misterio como lo tiene toda mi obra; tiene que ser una imagen potente porque al fin y al cabo un cartel tiene más que ver con la publicidad que con el arte y, por lo tanto, ha de llamar la atención; y encima tiene que ser popular. Todo eso lo tenía la portada de El Llamador y por eso triunfó.

P: ¿Hasta cuándo le han dado para entregarlo?

R: Pues a mediados de enero tengo que tenerlo terminado por el tema de la imprenta. Me tengo que poner las pilas.

P: Imagino que el encargo se le ha atravesado con otras cosas porque usted no para nunca.

R: Se me ha atravesado y me ha reventado todos los planes que tenía, la verdad. Ahora estaba preparando una colectiva que tengo en Madrid, y menos mal que eso sí lo tengo casi listo, pero también estaba centrado en una individual que iba a hacer en Jerez en enero y creo que voy a tener que aplazarla porque la exposición de Sevilla es a principios de febrero y se me van a juntar las dos y sería imposible. De modo que pospondré lo de Jerez para después de Semana Santa y me voy a centrar en el cartel ahora.

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