El Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla ha recomendado a pacientes y profesionales no consumir el agua del grifo debido a los trabajos de mantenimiento que se realizan en el aljibe del centro desde principios de año. El centro ha precisado que, aunque el agua es apta para el aseo personal y las tareas de limpieza, no se debe utilizar para beber ni cocinar hasta que se completen todas las verificaciones técnicas.
Las labores de mantenimiento incluyen un proceso de tratamiento del agua que requiere posteriores análisis y validaciones de calidad. Hasta que los parámetros no estén totalmente certificados y el sistema se considere operativo, el hospital ha decidido mantener la prohibición de consumo. Mientras tanto, se ha distribuido agua embotellada para los pacientes y el personal sanitario.
En distintas zonas del hospital, especialmente en accesos a baños, plantas de hospitalización y áreas con fuentes públicas, se ha colocado cartelería que informa de la situación y advierte que el agua no es apta para consumo humano. Las fuentes permanecen precintadas para garantizar la seguridad, y el centro asegura que todos los procedimientos se realizan bajo control.
Algunas quejas
A pesar de estas medidas, algunos usuarios han mostrado su malestar a través de redes sociales, señalando que la falta de agua potable se ha prolongado desde antes de las fiestas de Navidad y que en determinadas plantas no hay grifos disponibles para beber. Pacientes que acuden de forma recurrente a tratamientos ambulatorios, como rehabilitación, han advertido que la situación genera dificultades cotidianas.
Por el momento, no hay una fecha definida para la finalización de los trabajos, que según el hospital se encuentran en la fase final y pendientes de controles para garantizar la calidad del agua. Fuentes del centro han insistido en que no se han recibido quejas formales y que la situación se mantiene bajo supervisión, mientras se garantiza la provisión de agua embotellada para todos los usuarios.
