Argis y CaixaBank han cerrado definitivamente la compraventa del complejo Torre Sevilla, poniendo fin a meses de negociaciones y a un proceso que la entidad financiera llevaba tiempo decidida a concluir. Para el banco, se trataba de un activo no prioritario y de rentabilidad limitada.
En la fase final del proceso apareció Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, que llegó a manifestar públicamente su intención de presentar una oferta, y que llegó a estar respaldada por el alcalde, José Luis Sanz. Sin embargo, ese movimiento no ha prosperado y la operación terminó cerrándose con Argis como comprador, certificando así el fin de una etapa para CaixaBank y el inicio de otra para el fondo inversor.
El acuerdo incluye tres piezas estratégicas: el rascacielos Torre Sevilla, el centro comercial Torre Sevilla y el parque Magallanes, uno de los espacios verdes más reconocibles del entorno. Queda fuera de la transacción CaixaForum, que seguirá vinculado a la Fundación La Caixa y no entra en la venta. Este espacio mantiene su uso cultural y de eventos, con continuidad indefinida, y está sujeto a un canon anual de 473.341 euros correspondiente a 2024. Su gestión será independiente de la futura actividad de las Reales Atarazanas, bajo la órbita de la Fundación Cajasol.
Argis, sin duda, refuerza su posición. El fondo, dirigido por Alejandro Schuvaks y Carlos Zucchi, gestiona 1.300 millones de euros en activos y aspira a duplicar su cartera en dos años. Es un fondo con origen español, uruguayo e israelí, teniendo sedes físicas en los tres países. Con Torre Sevilla suma un activo emblemático a su historial, que ya incluye grandes operaciones como la compra de más de 1.000 viviendas a Acciona o la sede histórica del BBVA en Bilbao.
El precio no ha sido desvelado- Se trata de un activo con cifras consolidadas: oficinas con más del 95% de ocupación, hotel, centro comercial al alza y aparcamiento rentable.
