Sevilla ha celebrado este sábado la final de la Copa del Rey, un evento que ya es habitual en la capital hispalense y que, pese a contentar a la hostelería y al sector hotelero de la ciudad, sigue provocando cierta controversia entre los propios sevillanos por las situaciones que se viven en la ciudad y la cantidad de basura que deja en las calles la jornada del partido.
La Real Sociedad venció en los penaltis al Atlético de Madrid tras más de dos horas de partido. Sin embargo, para muchos el encuentro no terminó ahí. La Cartuja sigue siendo un estadio incompleto donde se mantiene un déficit en los accesos. La situación propia del recinto, situado en una isla rodeada por el Guadalquivir y la dársena del río provoca que el número de salidas y entradas sea muy limitado.
La odisea para salir
Es un problema que se repite una y otra vez en conciertos multitudinarios y en partidos de fútbol. Ir en coche termina siendo una odisea, por lo que suele ser más rentable acudir al estadio andando desde otro punto de la ciudad. En la noche de este sábado se volvió a repetir la historia. Tras el pitido final y las celebraciones pertinentes, miles de personas abandonaron el recinto, pero lo pudieron hacer sólo a cuentagotas.
Testimonios de asistentes al encuentro señalan las dificultades para salir e, incluso, para recorrer la mísera cantidad de 100 metros debido al gran atasco que se formó en La Cartuja, especialmente desde el parking del Atlético de Madrid, el más alejado. Los hechos provocaron que muchos de ellos estuvieran casi dos horas esperando para poder abandonar la zona, algo que se repite en el estadio sevillano. Además, las redes se han llenado de quejas por la falta de organización en este sentido.


