La familia de la mujer de 84 años fallecida tras un incendio en su vivienda en la madrugada del pasado 14 de enero había solicitado a la Universidad de Sevilla que cambiara de domicilio a la estudiante con la que convivía, posteriormente detenida e ingresada en prisión por estos hechos, dentro de un programa universitario de alojamiento para personas mayores.
En un comunicado al que tuvo acceso la agencia EFE, los familiares de la víctima, Ana María, explicaron que la octogenaria residía desde hacía un par de meses con una estudiante de origen argelino de la Universidad de Sevilla, en el marco de un programa gestionado por la propia institución académica.
Este programa está dirigido a personas mayores que viven solas y buscan compañía, y contempla el alojamiento gratuito de los estudiantes, sin que ninguna de las partes reciba compensación económica alguna, según detallan los familiares.
La familia recordó además que la mujer había participado anteriormente en esta iniciativa durante el curso 2024-2025 con otra estudiante, con la que mantuvo una “excelente relación y una experiencia extraordinaria”, hasta que esta abandonó el domicilio antes del verano al concluir sus estudios universitarios.
"No estaba siendo la esperada"
Para el curso actual, la universidad le asignó a una nueva estudiante “con la que inicialmente el trato fue correcto”. Sin embargo, siempre según la versión familiar, en las últimas semanas Ana María manifestó que la convivencia “no estaba siendo la esperada” y que prefería que la joven fuera trasladada a otra residencia.
“Esta circunstancia fue comunicada tanto a la Universidad como a la propia estudiante durante la semana anterior a los hechos. Desde entonces, la universidad estaba buscando nueva residencia para ella, mientras tanto, continuaba residiendo temporalmente en el domicilio de nuestra familiar”, recoge el comunicado difundido por los allegados de la fallecida.



