En busca y captura un entrenador por abusos sexuales a jugadoras de balonmano en Sevilla: "Nadie comentaba"

Amanda Guerrero, una de jóvenes que han denunciado a este individuo, relata que "a algunas compañeras les tocaba el culo y los pechos"

Amanda, una de las jugadoras que ha denunciado al entrenador por abusos sexuales, en Canalsur.
22 de enero de 2026 a las 19:05h

Seis jugadoras de balonmano han denunciado a su entrenador por abusos sexuales en Sevilla, un caso que ha provocado una fuerte conmoción en el deporte base andaluz. Entre las denunciantes se encuentra Amanda Guerrero, que llegó a proclamarse subcampeona de España, y que ha decidido romper el silencio para contar lo ocurrido y animar a otras mujeres a dar el paso.

El presunto agresor, un hombre de 35 años, se encuentra actualmente huido de la justicia y en busca y captura después de no haberse personado en el juzgado tras una citación judicial. Según han relatado las jugadoras, los hechos se produjeron durante años en distintos contextos relacionados con la actividad deportiva: entrenamientos, viajes y competiciones oficiales.

Guerrero explicó su testimonio en el programa Despierta Andalucía de Canal Sur, donde detalló algunas de las situaciones que, según su relato, se vivían dentro del equipo. “A algunas compañeras les tocaba el culo y los pechos”, afirmó en antena. Una acusación directa que da cuenta de la gravedad de los comportamientos denunciados.

Los viajes por competiciones eran, según su versión, otro de los escenarios en los que se producían estos hechos. Amanda explicó que “él elegía quien dormía con cada quién y quién con él (...) allí reinaba la ley del silencio y del miedo”. Un clima que, con el paso del tiempo, terminó por normalizarse entre las jugadoras, muchas de ellas menores cuando comenzaron a entrenar bajo sus órdenes.

"Hacía comentarios bastante fuertes"

“Nadie comentaba lo que ocurría”, relató Guerrero, quien aseguró que la situación llegó a asumirse como algo habitual porque “estábamos acostumbradas desde que éramos pequeñas”. Esa normalización del abuso, según la denunciante, fue uno de los factores que más dificultó que se denunciara antes.

El comportamiento del entrenador no se limitaba, siempre según las jugadoras, al contacto físico. “En los entrenamientos, en los viajes o en los torneos, este individuo cualquier tipo de conversación que tuviera con nosotras, se refería a nosotras de una forma bastante vejatoria y realizaba comentarios absolutamente fuera de lugar sobre nuestro fisico o nuestras relaciones sexuales con nuestras parejas o la orientación de las jugadoras. Hacía comentarios bastante fuertes”, explicó.

Las seis denunciantes han decidido hablar públicamente con un objetivo claro: animar a otras mujeres que puedan estar viviendo situaciones similares a que denuncien y rompan el silencio. Un paso que consideran necesario para que estos hechos no vuelvan a repetirse.

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Patricia Merello

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