Una de las veteranas del partido
Vox ha crecido y sigue creciendo. Sin embargo no son muchos los que pueden decir que estaban ahí cuando Santiago Abascal se subió en un banco de Los Remedios prácticamente solo. Una de las personas que estuvo en los inicios de la formación, allá por 2014, fue Cristina Peláez (Sevilla, 1972). Pese a los movimientos que han sacudido a la formación en los últimos meses, ella asegura sentirse muy cómoda dentro de un partido "que no se ha movido" y sigue defendiendo lo mismo que entonces. Aunque no sabe si repetirá dentro de un año, su tarea actualmente es influir en las políticas de la cuarta (o quinta) ciudad del país. Y lo está logrando tras pactar varios presupuestos con el gobierno municipal del Partido Popular tras un primer año de mandato realmente tenso. Antes de la vorágine de compromisos que provoca la primavera en Sevilla, atiende a lavozdelsur.es para hacer un balance de los tres años de gobierno y una previsión de los últimos meses antes de las elecciones municipales.
R. No, en el ayuntamiento no lo he visto, pero sí en algún centro comercial como Alcampo. Hay otras personas que también los han visto. Efectivamente, en Sevilla —ya sé por dónde va la pregunta— no tenemos una incidencia especial de burkas; existen, pero no de forma destacada. Sin embargo, esto no significa que, debido a la regularización masiva que se está llevando a cabo y a las políticas migratorias que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista traen a España de la mano de la Unión Europea, la población musulmana no sea cada vez más mayoritaria en todos lados.
R. Es una propuesta que se está trasladando a todos los ayuntamientos de España donde tenemos representación; se está llevando a todos los consistorios del país. No se le escapará que, a lo mejor en poblaciones como Almería, donde tienen muchísima inmigración, o en la propia Cataluña, existen municipios donde la población musulmana supera el 40%.
R. Cuando traemos esta propuesta es precisamente para defender a los vecinos. Esta iniciativa se basa exclusivamente en la seguridad; no hay otro trasfondo. Se trata de la seguridad de los empleados municipales y de los usuarios de los centros administrativos del ayuntamiento o cualquier centro público. Si no se permite, por ejemplo, entrar con un pasamontañas, de la misma manera no debería permitirse entrar con el rostro totalmente tapado. Debajo de un burka o de un niqab uno nunca sabe si hay una mujer o un terrorista. Eso no se podrá saber jamás; es una cuestión de sentido común, como todas las que proponemos en este sentido, aunque sea impopular.

R. Sí se va a poder materializar, se lo aseguro, porque ya se está logrando en todos los puntos de España donde lo estamos aprobando. El Partido Popular siempre mantiene esa postura ambivalente del "sí pero no". Es un Partido Popular diferente en cada lugar donde nos hallemos. Por tanto, le digo que no hay ningún impedimento y que el único objeto de esta medida es proteger todavía más al ciudadano. No creo que los ciudadanos de Sevilla se sientan mal porque un partido político, por primera vez, mire por ellos antes que por todo lo demás.
"Estamos cumpliendo con lo que nos han mandado las urnas"
R. Respecto a ser los triunfadores de este mandato, tenemos una relativa satisfacción porque estamos logrando trasladar parte de nuestras políticas al Gobierno del Ayuntamiento. No estamos haciendo nada más y nada menos que cumplir con lo que nos han mandado las urnas; cabe recordar que estas no le dieron la mayoría al Partido Popular y que dependen de nosotros para que la ciudad funcione. Por lo cual, sí tenemos esa relativa satisfacción. Cuando digo "relativa" es porque lo que nos gustaría es ejecutar y gestionar nuestras propias políticas directamente. Ahora mismo estamos en un punto donde simplemente influimos para que se realicen nuestras políticas, las cuales imagino que supondrá que son las mejores para Sevilla, para todos los sevillanos y para España.
R. Ha habido un cambio de actitud, especialmente durante el primer año por parte del Partido Popular. No sé si fue porque percibieron que no les iba bien en las encuestas durante ese año y medio que estuvieron en el ayuntamiento sin hacer absolutamente nada. No eran capaces de reconocer lo que era obvio: que no tenían una mayoría suficiente para gobernar Sevilla. Quisieron iniciar el mandato gobernando en solitario y tardaron un año y medio en darse cuenta de que no era posible. Bienvenido sea si ese cambio de actitud promovió que se apoyaran en el único socio posible, que somos nosotros. Como siempre hemos tenido la mano tendida por el bien de Sevilla y de los sevillanos, en cuanto hubo un cambio de actitud por su parte, aceptamos esa colaboración.
R. Nosotros no podemos ni queremos realizar ese tipo de cábalas sobre futuribles.

R. Le puedo decir que cuando nos presentamos a unas elecciones siempre es para ganar, como cualquier formación que concurre a unos comicios. Uno juega un partido de fútbol para ganar, no para perder. En el caso de que no ganemos, ya decidiremos según las circunstancias y los apoyos que tengamos, siempre con sentido común y anteponiendo los intereses de los sevillanos.
R. No solo nos gustan, sino que además es algo que llevamos proponiendo desde que entramos en este ayuntamiento en 2019. Reclamábamos una unidad de intervención rápida de la policía local que no existía en Sevilla. No nos hicieron caso y ahora parece que se está poniendo en marcha. Por tanto, nos congratulamos y esperamos que sea efectiva. También esperamos hacer valer nuestro acuerdo para que una de las funciones de esta unidad especial sea controlar y desmantelar definitivamente el "top manta", algo que está afectando a nuestros comerciantes de manera absolutamente descontrolada y que hay que erradicar. En la próxima comisión de seguimiento, que será después de Semana Santa, lo pondremos sobre la mesa como parte del acuerdo que alcanzamos para este 2024.
R. Debe estar allí donde haya inseguridad. Los vecinos han dado la voz de alarma, llegando incluso a reunirse en patrullas ciudadanas. Le recuerdo que en Su Eminencia tienen el mismo problema y recientemente hemos tenido constancia de incidentes graves en la barriada de La Plata. Desgraciadamente, la situación en Sevilla va a peor. Ya me gustaría poder decir otra cosa, pero lo venimos avisando prácticamente desde que Vox existe: el aumento de la inmigración ilegal y descontrolada iba a afectar cada vez más a nuestros barrios, empezando por los más humildes y obreros.
"Sevilla no es de las ciudades más inseguras de España, por supuesto, pero la inseguridad está creciendo alarmantemente"
R. Sobre el papel todo se aguanta. Realizan trucos estadísticos unificando todos los delitos bajo la categoría de graves, de modo que parece lo mismo una violación que el robo de un sacapuntas. Al unir todos los delitos de esa manera, van paliando las cifras. Nosotros sabemos muy bien lo que ocurre; la policía ha dado la voz de alarma en muchas ocasiones. A nadie se le escapa que esta inmigración incontrolada que vulnera nuestras fronteras —las cuales todo país tiene derecho a defender— está suponiendo un problema para los barrios y para toda España, ya que los inmigrantes son repartidos por todo el territorio. Es un problema para los servicios públicos, para la adquisición de viviendas y para la sanidad. Un país no puede soportar este incremento poblacional sin unos servicios públicos preparados para ello.
R. Sevilla no es de las ciudades más inseguras de España, por supuesto, pero la inseguridad está creciendo alarmantemente. En los últimos datos se refleja un crecimiento. Hay muchos sevillanos que no pueden comprar una vivienda y se ven obligados a marcharse a ciudades aledañas o incluso más lejos.

R. No estamos a favor de eso. Defendemos la vivienda de protección social y queremos que los precios sean los más bajos posibles. Lo que ocurre es que no estamos gobernando, algo que hay que recalcar con frecuencia. Podemos influir donde tenemos capacidad para ello e intentamos hacer todo lo posible. En la medida en que tengamos más representación, podremos realizar más cambios. Por supuesto, queremos que las VPO tengan el precio adecuado para que sean realmente viviendas sociales.
R. Lo que logramos es fruto de negociaciones donde, en determinadas cuestiones, hemos podido influir y en otras no. Esto no significa que todo lo que realice el Partido Popular cuente con nuestra bendición; es algo que debería resultar obvio para todos.
R. Estamos satisfechos de manera moderada, precisamente porque no gobernamos nosotros. No obstante, estamos satisfechos con la relación con el alcalde. Podemos decir que el alcalde, de momento, está cumpliendo con todos los compromisos adquiridos y no hemos tenido ninguna situación complicada; por lo cual, sí estamos satisfechos en ese sentido.
R. Espero que Sevilla siga creciendo, que se puedan aplicar las políticas que hemos introducido en este Gobierno y que eso se note en la mejora de los servicios públicos, en la restauración de los viales —que también forma parte del pacto firmado— y en la construcción de viviendas. Esto último es muy importante, porque Sevilla ha estado paralizada durante los ocho años de gobierno socialista, en los que prácticamente no se construyó nada.
R. Es cierto que las obras siempre resultan molestas para todo el mundo y nadie tiene una varita mágica para saber qué factura pasará esto en Semana Santa. Sin embargo, apelando a la comprensión —aunque nosotros no estemos gobernando—, si Sevilla ha estado bloqueada durante ocho años socialistas más los cuatro de Zoido, que tampoco fueron gloriosos, en algún momento hay que empezar a actuar. Para hacer cosas, inevitablemente tiene que haber obras.
R. No llegaría a tanto. Mi valoración se circunscribe a nuestra relación como grupo municipal y lo cierto es que no tenemos quejas respecto al alcalde. El Partido Popular está cumpliendo lo que hemos pactado y, por tanto, no tenemos problemas con él. No obstante, con el Partido Popular en general sí tenemos todos los problemas del mundo, porque son partícipes del sistema bipartidista que ha gobernado España desde la democracia y que nos ha conducido a la situación actual.
"Si el gobierno municipal ha mentido y hay despidos con la privatización de la limpieza en los colegios, habrá consecuencias"
R. Nosotros debemos fiarnos de lo que nos transmite el Gobierno porque no estamos gobernando. Hasta ahora no nos han dado muestras de falta de veracidad. El Gobierno nos asegura que no se va a destruir ningún empleo; si finalmente es así, votaremos en consecuencia. Nos dicen que los trabajadores de estas bolsas —que son personas que han aprobado oposiciones pero no obtuvieron plaza— serán recolocados en edificios municipales. Con la información que han proporcionado, no tenemos elementos para sospechar. Por supuesto, en el momento en que tuviéramos motivos, cambiaríamos de opinión y de voto.
R. Claro, habría consecuencias si el Gobierno no estuviera diciendo la verdad. Actualmente no tenemos motivos de sospecha y por eso estamos apoyando. En el momento en que los haya o descubramos que nos han mentido, actuaremos en consecuencia.
R. Es muy importante. Sevilla tiene mucha experiencia organizando estos eventos y siempre salen razonablemente bien. El comité del plan de seguridad se reúne estos días y confío en que todo vaya sobre ruedas; no espero sobresaltos.
R. Sí, eso lo creemos todos. Hay una saturación; Sevilla es una ciudad de moda y eso nunca lo vamos a criticar. Lo que sí planteamos es que estos eventos, en la medida en que generen una gratificación económica, deberían contribuir también al mantenimiento de los servicios públicos de la ciudad, como es la seguridad.
R. Me siento perfectamente cómoda. Estoy afiliada y colaborando con el partido desde enero de 2014. El partido no lo fundaron solo unos pocos; fuimos muchas personas anónimas las que estábamos detrás donando nuestro tiempo gratis. En aquel entonces éramos unos 3.500 afiliados y ya estábamos haciendo cosas. El partido no ha cambiado un ápice desde su fundación; los principios fundacionales son exactamente los mismos. No me siento incómoda; al contrario, me enorgullece que hayamos puesto sobre la mesa debates que en España se habían cerrado injustamente. Vox ha tenido la valentía de decir en cualquier foro lo que considera bueno para España, aunque sea impopular. Vox sigue siendo el mismo y, mientras mantenga las mismas ideas, yo seguiré aquí. Me molestan las declaraciones de quienes se creen los únicos fundadores; el partido fue posible gracias al germen inicial, pero también al apoyo de todos los que estábamos al principio y de quienes han llegado después aportando valor. El liderazgo de Santiago Abascal en Vox es indiscutible.
R. Ahora mismo no estoy pensando en eso. Estamos centrados en seguir funcionando, en hacer cosas buenas para Sevilla y muy enfocados en el trabajo del ayuntamiento.
R. El partido está pulverizando todos los techos que le ponen. Somos una formación anómala porque nunca decimos las cosas en función de lo que dictan las encuestas; siempre hemos mantenido nuestras convicciones. Lo que ha ocurrido es que, aun teniendo a todo el sistema en contra, el tiempo nos ha terminado dando la razón. Hace doce años, cuando defendíamos el problema de la inmigración descontrolada, nos tomaban por locos; ahora es un problema acuciante y el tiempo nos ha dado la razón. No solo en España, sino en el mundo entero, existe una corriente de partidos soberanistas y patriotas que quieren lo mejor para sus países. Hay gente que está dentro de esa ola y gente que no; esa es la realidad.



