Polémica en torno al Puente de San Telmo. La asociación ciclista A Contramano ha denunciado la pérdida del carril bici en el puente de San Telmo, por las obras de instalación de pilares para los toldos.
El colectivo ciclista sostiene que las palabras del regidor no se ajustan a lo previsto por el propio Ayuntamiento. Explican que, tras consultar el proyecto de obra redactado por la Gerencia de Urbanismo, han encontrado en su Anexo 9 una referencia explícita al mantenimiento del tránsito para bicicletas durante los trabajos. Según ese documento: "El tránsito ciclista del Puente de San Telmo se verá interrumpido parcialmente para poder proceder con las actuaciones del presente proyecto. No obstante el faseado de las obras en dos etapas permite el tránsito ciclista en todo momento. La primera fase en la que se acometerán los trabajos sobre la acera Norte no afectarán al tránsito ciclista sobre el actual carril-bici anexo a la acera Sur. Mientras que, en la fase segunda, en la que se acometerán los trabajos sobre la acera Sur y el carril-bici anexo, se interrumpirá el tránsito ciclista por la misma, que se desviará a la acera Norte compartida con el tránsito peatonal."
Para A Contramano, esta previsión demuestra que la afección al tráfico ciclista ya estaba “considerada y solucionada” en el proyecto, por lo que acusan al alcalde de faltar “a la verdad, conscientemente o por desconocimiento” al afirmar que no existen alternativas.
Otra cuestión diferente es la idoneidad de la propuesta municipal. El colectivo admite que comprimir el tráfico peatonal y ciclista en una sola acera dista de ser la mejor opción. Y vuelve a defender la que consideran solución óptima: dedicar temporalmente uno de los tres carriles para vehículos privados al tránsito ciclopeatonal. Sin embargo, lamentan que, como en el caso de Luis de Morales, esto choque con lo que califican como uno de los “tabúes” del Ayuntamiento: tocar uno de los pilares de la movilidad “insostenible”, el automóvil privado.
