El conflicto por la limpieza en los colegios públicos de Sevilla encara su posible desenlace. Las secciones sindicales con representación en el Ayuntamiento han alcanzado este jueves un principio de acuerdo con el gobierno municipal que podría cerrar una crisis abierta tras el proceso de privatización del servicio. Así lo han dado a conocer en un comunidado que firman CCOO, CSIF, UGT, USO y sindicatos sectoriales de empleados, policías y bomberos con representación. La decisión definitiva, sin embargo, no está aún tomada. Será la propia plantilla la que tenga la última palabra. Los trabajadores han sido convocados a una asamblea urgente a las 18:30 horas, en la que deberán ratificar —o rechazar— el texto pactado. Si obtiene el respaldo mayoritario, el acuerdo se firmaría este Viernes de Dolores, junto al alcalde de la ciudad.
El documento incluye medidas que los sindicatos califican como avances relevantes. Entre ellas, destaca el compromiso de mantener el empleo público, tanto fijo como temporal, dentro del servicio. También se garantiza la continuidad de los 481 peones y peonas actualmente en activo, una de las principales preocupaciones durante las semanas de tensión. Además, el acuerdo contempla la inclusión de plazas vacantes en las Ofertas de Empleo Público de 2026 y 2027, así como la reubicación del personal afectado en otros destinos, pero siempre con el mantenimiento de sus condiciones retributivas.
No solo se limita a asegurar el presente. El texto también abre la puerta a cambios estructurales a medio plazo, como la modernización del servicio y el estudio de la posible remunicipalización de servicios actualmente externalizados, un punto que ha estado en el centro del conflicto.
Nuevos órganos de control y negociación
El principio de acuerdo no se queda en las condiciones laborales. También fija mecanismos para garantizar su cumplimiento. En este sentido, recoge la negociación inmediata de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Servicio de Limpieza, así como la creación de dos órganos clave: una Comisión Técnica permanente y una Comisión de Seguimiento, Vigilancia y Control. Estas estructuras tendrán como objetivo supervisar la aplicación de las medidas acordadas y realizar un seguimiento continuo de aspectos como las vacantes, las coberturas y cualquier incidencia relevante que pueda surgir.
Desde las secciones sindicales se valora este paso con una mezcla de esperanza y prudencia. El acuerdo llega tras semanas de movilizaciones y presión sostenida por parte de la plantilla, que había mostrado su rechazo al modelo planteado inicialmente.
