Las marismas de Lebrija han sufrido, como toda la comarca, los estragos de la borrasca Kristin que no ha distinguido entre árboles, palmeras e invernaderos. Con rachas de 90 Kilómetros por hora durante buena parte de la jornada de ayer, los agricultores están sopesando todavía hoy, sin que haya llegado la calma, los daños causados.
Los destrozos en el campo son a veces descomunales, hasta el punto de que el Ayuntamiento lebrijano acaba de habilitar un canal de comunicación directa para que la ciudadanía traslade incidencias y aporte pruebas documentales de los daños que no cubran las pólizas de seguro.
El alcalde, Pepe Barroso, ya ha anunciado que remitirá tanto al Gobierno de España como a la Junta de Andalucía una relación de daños ocasionados por el fuerte temporal para que se estudie la posible declaración de zona catastrófica o al menos la activación de cualquier otro mecanismo de ayuda destinado a paliar las pérdidas.
Hay agricultores que lo han perdido todo, como Nieves Gil Pérez, de 37 años y propietaria, junto a su marido, Fernando, de un invernadero de 3.000 metros cuadrados en el que tenían no solo sembradas clavellinas y fresias, dos tipos de flores ornamentales, sino casi todas sus esperanzas para este año. “Habíamos invertido todo lo que teníamos y ahora estamos con lo puesto”, se lamenta esta lebrijana con cuatro hijos, el mayor de 19 años, y lo hace tratando de vencer el rugido del viento para que se le oiga.
El invernadero de esta familia se encuentra en la zona conocida en Lebrija como Los Pozos, “y lo teníamos todo listo ya para cosechar en 20 días como mucho”. “Es que es muy injusto después de tantísimo trabajo que nos tengamos que ver así”, dice esta agricultora que facturó el año pasado 50.000 euros y que este año soñaba con facturar un poco más porque había sembrado también en otro invernadero de El Cuervo. “En El Cuervo también ha habido destrozos, pero no tanto como lo que ha ocurrido en Lebrija”.
Sin un euro
“Lo habíamos invertido todo y ahora no tenemos ni un duro”, lamenta Nieves. “En septiembre nos gastamos más de 6.000 euros en techar y yo no he cogido nada todavía, así que nos es imposible arreglar esto”.
Los familiares más cercanos le han ofrecido su ayuda a la familia. “Menos mal”, dice el marido, que recuerda que es la segunda vez en menos de tres años que les ocurre una desgracia así, “porque la Bernard de 2023 también se lo llevó todo”, recuerda Nieves, “y, cuando hubo ayudas, a nosotros no nos dieron nada y se lo llevaron hasta doblemente gente que ni siquiera tenía los invernaderos activos”. “Aquí debe venir un perito y que vea claramente dónde están los destrozos”, se queja esta lebrijana.
Lebrija, con 80 hectáreas, es precisamente uno de los municipios con mayor superficie de invernadero de Sevilla, solo por detrás de Los Palacios y Villafranca, que con 150 hectáreas supone la mitad de los invernaderos de la provincia.
El regidor lebrijano ya está en coordinación con el secretario de COAG, Sebastián González, para que canalice las incidencias sufridas en las explotaciones agrícolas del municipio, donde el temporal ha provocado daños por doquier, no solo en la vía pública con caída de árboles y señales, sino en viviendas privadas en las que han salido desprendidas incluso las placas solares. Por la virulencia del viento y las prolongadas jornadas de lluvia se acumulan hoy más de 80 litros.
Los servicios municipales continúan trabajando para retirar ramas y elementos caídos de la vía pública con el fin de restablecer la normalidad cuanto antes. El Ayuntamiento ha insistido en la importancia de “utilizar el canal habilitado para centralizar toda la información, lo que permitirá realizar una evaluación rigurosa de los daños y facilitar la tramitación de posibles ayudas ante las administraciones competentes”.
