Un interno del centro penitenciario de Morón de la Frontera, en la provincia de Sevilla, estuvo a punto de perder la vida este jueves, 15 de enero, tras un intento de suicidio en su propia celda. Según ha informado la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), fue la rápida actuación de los trabajadores del centro lo que permitió salvarlo.
Los hechos se produjeron en torno a las 15.00 horas en el módulo de Aislamiento. El aviso alertó a los funcionarios de que el recluso, “clasificado en primer grado por su manifiesta inadaptación a los regímenes comunes”, estaba intentando quitarse la vida. La situación obligó a intervenir con urgencia.
Intervención inmediata en el módulo de Aislamiento
Varios funcionarios del módulo, junto al Jefe de Servicios, accedieron con rapidez y “debidamente equipados” a la celda del interno. Tras asegurar la escena y deshacer el intento de suicidio, procedieron al traslado del recluso al departamento de Enfermería del centro.
Una vez allí, los servicios médicos lograron reanimarlo y estabilizarlo, evitando así un desenlace fatal. No se han facilitado datos sobre el estado actual del interno ni sobre posibles consecuencias disciplinarias o sanitarias posteriores.
APFP alerta del riesgo laboral y reclama mejoras
La APFP ha puesto el foco en la “dedicación y el riesgo” que asume el personal de prisiones cuando se enfrenta a incidentes críticos dentro de los módulos. La asociación recuerda que los funcionarios deben proteger la vida y la integridad de los internos bajo su custodia, incluso en situaciones de máxima tensión y peligro.
Junto a ese reconocimiento, el colectivo ha vuelto a reclamar mejoras en seguridad, equipamiento y condiciones laborales y salariales, insistiendo en que la plantilla afronta episodios de este tipo con recursos limitados. También ha subrayado la importancia de disponer de medios adecuados para afrontar intentos de suicidio, agresiones, motines y otros eventos críticos en el ámbito penitenciario.
Este episodio reabre el debate sobre el nivel de estrés y riesgo profesional al que se enfrentan los trabajadores del sistema penitenciario y sobre la necesidad de reforzar la atención en salud mental de la población reclusa, aunque desde APFP se han limitado a destacar la actuación del personal y a reiterar sus reivindicaciones estructurales.
