La madre que intentó agredir a una maestra en Sevilla con un bate de béisbol: "Yo voy a dar la cara por mi hijo"

En un vídeo subido a sus redes de casi una hora explica las razones por las que tomó la decisión de querer golpear a la docente

La mujer que intentó agredir a una docente en Brenes.
16 de abril de 2026 a las 16:24h

La mujer investigada por el intento de agresión a una profesora en la localidad sevillana de Brenes ha decidido dar un paso al frente para exponer los motivos que la llevaron a protagonizar el altercado del pasado 10 de abril. A través de un extenso testimonio, la madre sostiene que el incidente es la consecuencia de un "maltrato psicológico" continuado hacia su hijo, un menor con un dictamen de necesidades específicas que incluye rasgos de TEA y TDH. "Mi hijo tiene un parte de lesiones donde refiere que la docente le agrede psicológicamente por sus necesidades. Le niega el recreo, el desayuno y le eleva la voz", afirma la progenitora, quien vincula el conflicto a rencillas personales ajenas al aula. La situación ha provocado que el centro publique un manifiesto contra la violencia.

Según el relato de la madre, los problemas comenzaron al inicio del curso, cuando detectó un cambio drástico en el comportamiento del niño. Asegura que el menor presentaba marcas de autolesiones fruto de la "frustración" y el "miedo" que sentía en el entorno escolar. "El niño empezó a decir que no quería ir al cole porque la señora le riñe y le castiga. Si no se expresa contigo, que eres su profesora, piensa el porqué; puede ser desconfianza o miedo", señala, cuestionando la capacidad de la docente para gestionar a un alumno que requiere una atención especializada.

Respecto al momento del altercado, en el que portaba bates de béisbol en su vehículo, la mujer admite su presencia pero matiza las intenciones y el contexto. "No justifico el acto que hice, pero en ese momento me pasó como a los burros, que no ven nada más. Abrí el maletero y estaba el bate porque en un coche con niños puede haber cualquier cosa, igual que hay pelotas", declara. Asimismo, niega rotundamente que llegara a producirse una agresión física hacia la profesora o su marido, insistiendo en que su único objetivo era exigir que "no tocaran más" a su hijo tras verle salir del centro con nuevas lesiones.

La madre también denuncia un clima de exclusión social promovido, según su versión, por otras familias del centro. Sostiene que el menor ha sido víctima de un vacío deliberado en eventos sociales y cumpleaños, lo que califica como una forma de acoso indirecto. "A mi hijo lo han excluido las mismas madres, y eso se llama bullying. Si tienes un problema conmigo, mi hijo no tiene que pagar nada", lamenta, responsabilizando a los adultos de trasladar sus prejuicios personales a la convivencia entre los niños.

En su defensa, la progenitora recalca que nunca antes había tenido conflictos con el personal del colegio en los cuatro años que lleva vinculada a la institución. Sin embargo, acusa a la actual tutora de haber llevado una disputa personal al ámbito profesional. "En cuatro años no he tenido problemas con ningún profesional, pero con ella sí. Se ha llevado un tema personal a lo profesional", reitera, asegurando que incluso propuso el traslado de sus hijos a otro centro para evitar que la situación escalara, una medida que finalmente se ha materializado.

La gestión del centro

La mujer critica duramente la gestión del equipo directivo y la inspección educativa, a quienes reprocha no haber activado los recursos necesarios para un niño con necesidades especiales. "El mismo inspector comentó que si mi hijo necesita más tiempo para desayunar, para eso están los recursos. Pero está muy bonito estar dando paseítos y no estar pendiente de los alumnos", denuncia, aludiendo a episodios donde el menor habría salido del centro con heridas que la docente no supo explicar.

Tras la denuncia interpuesta por la profesora ante la Guardia Civil, la madre insiste en que su prioridad es la defensa de los derechos del menor, a quien considera el principal perjudicado de esta crisis. "Yo voy a dar la cara por mi hijo porque hoy es el mío, pero mañana puede ser el tuyo. No está capacitada para estar con niños de infantil", sostiene, haciendo un llamamiento a la protección de los menores con necesidades específicas ante lo que describe como carencias graves en el sistema educativo local.

Actualmente, las diligencias siguen su curso bajo la supervisión del instituto armado, mientras la Consejería de Educación mantiene activados los protocolos de apoyo para la docente afectada. Por su parte, la madre concluye su intervención reafirmando que no se esconderá ante la justicia ni ante la opinión pública. "Dicen que me tienen miedo, pero yo lo único que hago es recoger a mis hijos e irme a mi casa. Las mentiras tienen las patas muy cortas", sentencia, a la espera de que los tribunales diriman las responsabilidades de ambas partes.

Sobre el autor

Emilio Cabrera

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