La Policía Nacional esta desarrollando este martes un amplio operativo en las provincias de Sevilla y Málaga que se ha saldado, hasta el momento, con la detención de diez personas vinculadas presuntamente con el tiroteo ocurrido el pasado mes de noviembre en la localidad sevillana de Isla Mayor, en el que varios agentes resultaron heridos durante una intervención policial, uno de ellos de carácter grave. La actuación continúa abierta y los investigadores no descartan que se produzcan nuevas detenciones o actuaciones adicionales a lo largo de las próximas horas.
En el despliegue participan más de 250 efectivos de distintas unidades especializadas, entre ellas la UDYCO Central, los GEO, los GOES, el GOIT, la Unidad Aérea, Guías Caninos, así como equipos de Policía Científica y de Policía Judicial procedentes de Sevilla y Dos Hermanas. De forma coordinada, los agentes están practicando entradas y registros simultáneos en diferentes inmuebles y enclaves de ambas provincias, en el marco de una operación dirigida a desarticular el grupo considerado responsable del ataque armado contra los funcionarios.
Los hechos investigados se remontan a la madrugada del 8 de noviembre, cuando varios policías realizaban labores de vigilancia y seguimiento sobre un clan dedicado al tráfico de drogas en una nave situada en Isla Mayor. Según la investigación, el inmueble funcionaba como guardería para el almacenamiento de estupefacientes, y los agentes se encontraban desplegados en la zona dentro de un dispositivo de control discreto.
Tiroteo con un AK-47
Durante esa actuación, y coincidiendo con el regreso de los sospechosos en una furgoneta, se produjo un intercambio violento en el que los ocupantes del vehículo abrieron fuego contra los policías con armas de alto calibre, entre ellas fusiles de asalto tipo AK-47. El ataque dejó a varios agentes heridos y obligó a activar un amplio operativo de emergencia en la zona para garantizar su evacuación y asistencia sanitaria.
Uno de los funcionarios alcanzados por los disparos sufrió lesiones de extrema gravedad después de que un proyectil atravesara su chaleco antibalas, lo que hizo necesaria una intervención quirúrgica urgente. Desde entonces, la Policía Nacional ha mantenido abierta la investigación para identificar y localizar a los responsables, un trabajo que ha desembocado en el operativo desplegado ahora en Andalucía y que continúa en desarrollo bajo estrictas medidas de seguridad.
