No todos los sevillanos son cofrades, y el Jueves Santo lo demuestra cada año. Mientras las hermandades preparan su salida y el centro de la ciudad se llena de nazarenos y público, miles de coches han tomado las carreteras de salida de la capital desde el mediodía de este 2 de abril, dando el pistoletazo de salida a las vacaciones de Semana Santa.
A la una de la tarde, los atascos ya alcanzaban los 15 kilómetros en la A-49 en dirección a Huelva, concretamente en el tramo comprendido entre Espartinas y Huévar del Aljarafe. La vía, principal corredor entre Sevilla y la costa onubense, ha registrado una intensidad de tráfico propia de los grandes puentes desde primera hora de la tarde.
La situación no era mejor en la A-4 hacia Cádiz, donde las retenciones también llegaban a los 15 kilómetros, repartidas en dos tramos: el primero entre Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca, y el segundo a la altura de Las Cabezas de San Juan.
El Viernes Santo, el día más complicado
Los peores momentos están aún por llegar. Se espera que el Viernes Santo sea la jornada de mayor intensidad circulatoria en las salidas de Sevilla, con un éxodo masivo hacia las costas de Huelva y Cádiz. Las dos autovías que ya han registrado retenciones este jueves volverán a concentrar el grueso de los desplazamientos.
El Domingo de Resurrección será, previsiblemente, la jornada más complicada en sentido contrario. La vuelta a Sevilla de miles de familias que habrán pasado el puente en la costa concentrará entonces las mayores retenciones de la operación retorno.
