Un joven se ha atrincherado durante más de cinco horas en un piso de Aznalcóllar (Sevilla), amenazando con inmolarse y hacer estallar el bloque de viviendas, según informaron las autoridades locales. Finalmente, tras la mediación del alcalde, Juan José Fernández, el hombre depuso su actitud y fue trasladado de manera segura. El propio regidor ha explicado que recibió un mensaje del joven en el que comunicaba sus intenciones, por lo que alertó de inmediato a la Guardia Civil.
El alcalde detalló a Canal Sur Radio que los agentes y el equipo de negociadores presentes en el lugar "me aconsejaron que fuera yo quien mediara hasta altas horas de la noche, después de tener más de 500 personas desalojadas de toda la comarca". La evacuación preventiva buscaba proteger a los vecinos ante el riesgo potencial de explosión en el edificio.
Según Fernández, la Guardia Civil desplegó un amplio dispositivo de seguridad para resguardar a la población durante el incidente, adelantado por Diario de Sevilla. "Desde el Consistorio estuvimos ahí, intentando hablar con él y a altas horas de la noche ya pudimos contactar de nuevo y lo pudimos convencer, sacarlo de allí y llevarlo al Ayuntamiento", señaló. Posteriormente, el joven compartió un café con el alcalde, siempre bajo protección, y fue llevado a un médico.
La intervención del alcalde
El alcalde también se refirió al carácter del hombre, que vive en el piso por el que paga 500 euros al mes por una habitación compartida con otros compañeros. Fernández señaló que, según los vecinos, el joven a veces se alteraba con la dueña del inmueble, aunque "no ha llegado a agredirla". Sobre su comportamiento durante el atrincheramiento, el regidor apuntó que "cuando se le presiona un poco, es cuando él se altera, se siente acorralado".
"Él me mandó un mensaje de esa índole y yo lo comuniqué a la Guardia Civil nada más que me lo envió, y se amplió el cerco para poder despejar todo lo que pudiera estar en peligro", añadió Fernández. La rápida comunicación con las autoridades permitió activar los protocolos de seguridad y proteger a los vecinos del riesgo.
El alcalde subrayó su papel en el seguimiento de personas que se encuentran en su municipio: "Normalmente, el que pisa mi pueblo, como alcalde, me preocupo de quién es, de dónde es, y lo primero que hago es que le doy mi contacto y me ofrezco para ayudar en lo que pueda". Según Fernández, esa relación de cercanía fue clave para lograr que el joven depusiera su actitud y accediera a recibir asistencia médica y acompañamiento.
