Cuando alguien se compra una vivienda, normalmente lo hace teniendo en cuenta numerosas variables. Una de ellas es la zona y la tranquilidad que puedan tener durante la mayor parte de su vida. Decenas de vecinos pensaban que habían elegido el lugar adecuado en San Juan de Aznalfarache. Una urbanización cerca del Metro, a pocos kilómetros de Sevilla y sin demasiado ruido alrededor. Sin embargo, después de varios años allí, un vistazo por la ventana hizo saltar las alarmas.
Una de las personas que vive en este edificio comenzó a ver movimiento en un solar que se encuentra a 15 metros de las viviendas a mitad de enero. Ni los responsables de las obras ni el Ayuntamiento había informado de nada, así que fueron los propios vecinos los que tuvieron que averiguar que en la acera de enfrente iban a tener que soportar a partir de ahora una gasolinera Petroprix autoservicio abierta durante las 24 horas del día. Algo que seguramente no resulta agradable para nadie. Esta falta de información ha impedido que los afectados pudieran presentar alegaciones en tiempo y forma. Dicha gasolinera, precisamente, fue rechazada en el municipio colindante de Gelves por su cercanía a zonas residenciales.
Esto no tardó en recordarles la situación que viven desde hace años la barriada Guadalquivir de Coria del Río, donde 4.000 vecinos están afectados por suelos tóxicos de una gasolinera y, recientemente, Ecologistas en Acción ha denunciado un incremento en problemas de salud entre afectados. En el caso de San Juan, los vecinos denuncian que el Ayuntamiento no les ha entregado el proyecto completo. Aun así, creen que hay posibles irregularidades como el hecho de que se vaya a construir en un suelo de uso terciario y no industrial, algo que demuestran documentos oficiales del Ayuntamiento y de la propia Junta de Andalucía que ha podido comprobar lavozdelsur.es. El terreno, además, es zona inundable. El Consistorio, además, no cuenta con PGOU, por lo que tiene que regirse por una norma de 1983.
Pese a todo, tras algunas reuniones con la alcaldesa, la regidora les insiste en que está todo bien. No obstante, del terreno ha comenzado a manar agua por lo que los afectados también sospechan que se ha pinchado un acuífero. Del mismo modo, los responsables de la obra no contaban con licencia para invadir el acerado público, por lo que los vecinos han conseguido frenar los trabajos aparcando delante de la entrada y salida de los camiones. Aunque sólo es algo momentáneo. A toda la situación se le suma cierto miedo entre los vecinos por acontecimientos recientes.
"Me preocupa la contaminación y no poder descansar porque tenemos un McDonalds y el McAuto ya es bastante molesto", asegura una de las vecinas, que lleva en este domicilio desde 2018, con las que ha hablado este medio. "Ahora es una gasolinera, que no tiene acceso desde la carretera y hay que entrar en el barrio, en nuestra calle. Va a aumentar el tráfico rodado, contaminación de benceno, el ruido... y ya tenemos dos gasolineras en un radio de 200 metros".
Otro de los afectados señala que "cuando compramos, nos dijeron que ahí no se iba a poder construir y que como mucho irían viviendas o comercios. Mi ventana da a la futura gasolinera". La situación, lógicamente, afecta también en caso de que quieran marcharse. Algunos vecinos ya han puesto sobre la mesa la posibilidad de vender sus pisos, pero la instalación de la gasolinera supondría un descenso de los precios. "Si lo llego a saber a lo mejor no me lo compro. Una gasolinera no agrada a nadie".
Tras encontrar la puerta cerrada en el Ayuntamiento, una de las primeras reclamaciones que hicieron en esta urbanización fue ante el presidente de la Asociación de Vecinos de la zona. En él encontraron el mismo argumentario que había soltado la alcaldesa del municipio. Un hecho que extrañó al principio, pero dejó de extrañar a los pocos días. El que era presidente de dicha asociación, ahora es asesor en el Ayuntamiento.
Después de buscar asesoría y recabar información, los vecinos tienen dudas de que el suelo pueda soportar la edificación de una gasolinera porque la adaptación de la LOA del propio Ayuntamiento señala que el terreno es de uso residencial. "Si se quería hacer peor, era díficil", señalan los afectados a lavozdelsur.es. "Voy a tener que estar todo el verano con la ventana cerrada porque no sé si puede causarle algo a mis hijos o mi mujer", añaden voces perjudicadas.
Otro vecino afectado asegura a este medio que en la reunión que mantuvieron con la alcaldesa los técnicos municipales "parecían técnicos de la gasolinera". De allí, la regidora popular salió diciendo que iban a hacer todo lo posible para solucionarlo. "Pero está dejando pasar el tiempo porque creo que no está por la labor de parar absolutamente nada". Lavozdelsur.es ha contactado con el Ayuntamiento de San Juan pero no ha recibido respuestas a las preguntas planteadas. "Nadie ve que esto sea un lugar adecuado. Hay varias urbanizaciones, casas, academias de niños...", continúan los vecinos.
Protestas y una vía judicial abierta
Los afectados tienen claro que no van a dejar ninguna vía posible. Ya se han producido movilizaciones y protestas para pedir al equipo de gobierno una solución, pero también habrá pasos judiciales. "Creemos que hay irregularidades. Se están valorando acciones penales porque pensamos que hay cosas graves y a lo mejor hay algún delito que perseguir. No descartamos ninguna alternativa judicial. Es tan grave lo que está pasando con el expediente y con la obra que no podemos descartar nada", apuntan.
Los vecinos propusieron a la alcaldesa que paralizara todo para hacer las cosas bien con el expediente y se pudieran realizar los trámites y alegaciones oportunas. "En el municipio las cosas están mal hechas porque la ley es antigua. La respuesta fue que se valoraría, pero mientras la obra sigue".
Conflicto politico
De fondo, en San Juan de Aznalfarache hay un conflicto político que ha provocado que el Partido Popular pase a gobernar en minoría. La coalición con Cambia San Juan se rompió hace tan solo unas semanas cuando el PP decidió expulsar del gobierno a los ediles de dicha formación.
Casualmente, la decisión de los populares llegó justo después de que se votara en el pleno una moción pidiendo la paralización de las obras de esta gasolinera en la que Cambia San Juan, como el resto de partidos de la oposición, se situó del lado de los vecinos. "La ruptura vino justo después del pleno. Creemos que ya estaba decidido y lo usaron como excusa", señalan fuentes de esta formación.
