La Policía Local de Arahal ha informado del fallecimiento de un flamenco que había sido hallado el pasado sábado en la calle Fuente de la Salud, en este municipio sevillano. Según el comunicado difundido por el cuerpo, el animal murió "menos de 24 horas después" de ser trasladado a dependencias policiales, donde permanecía desde que un vecino lo recogió y lo llevó hasta la jefatura.
El cuerpo del ave fue posteriormente retirado por técnicos del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA), organismo al que los agentes aseguran haber avisado en primer lugar tras la llegada del animal. En este sentido, la Policía ha agradecido la actuación del ciudadano que intervino inicialmente y facilitó el traslado del flamenco.
En su nota, la Policía Local subraya que no dispone de formación específica para el cuidado de este tipo de animales, una carencia que, según indican, es extensible a la mayoría de la población. "No es habitual que las Policías Locales tengan este tipo de formación porque no tiene nada que ver con la seguridad ciudadana", señala el comunicado, en respuesta a algunas críticas recibidas en redes sociales.
Los agentes explican que, además de contactar con el CREA, también se informó al SEPRONA, aunque lamentan que durante el fin de semana no se obtuviera respuesta. "Que no respondan durante el fin de semana no es nuestra responsabilidad ni entra dentro de nuestras competencias", añaden, al tiempo que recalcan que carecen de medios e instalaciones adecuadas para atender a un animal en estas condiciones.
La Policía asegura que no tiene culpa
Aun así, la Policía asegura haber permitido la intervención de asociaciones y voluntarios que acudieron a la jefatura tras la publicación del caso en redes sociales. Según relatan, el flamenco ya se encontraba "muy débil", sin fuerzas para mantenerse en pie y con dificultades incluso para beber, pese a los intentos de los agentes por mantenerlo hidratado.
Finalmente, el cuerpo policial ha pedido cautela antes de atribuir responsabilidades por la muerte del animal y ha planteado interrogantes sobre las causas que provocaron su caída. "Antes de echar la culpa a los agentes o a cualquier organismo, conviene preguntarse por qué este animal cayó al suelo", sostienen. La Policía concluye defendiendo su actuación, asegurando que actuaron más allá de sus competencias y recordando que "detrás de los uniformes hay personas" comprometidas con la protección y el bienestar animal.


