La Policía Local de Castilleja de la Cuesta, en la provincia de Sevilla, ha denunciado al conductor de un vehículo tras interceptarlo en un control de tráfico en el que se constató que presentaba una tasa de alcoholemia que cuadruplicaba el mínimo permitido. Los agentes comprobaron además que el hombre había llegado al punto de verificación consumiendo una bebida alcohólica mientras conducía, un comportamiento que agravó la intervención policial.
Según la información difundida por el propio cuerpo policial, durante la inspección del automóvil se observó un vaso con combinado alcohólico colocado en el hueco portavasos junto a la palanca de cambios. En el asiento del acompañante viajaba otra persona que también estaba bebiendo una copa y que, además, carecía de permiso de conducir, circunstancia que condicionó las actuaciones posteriores sobre el vehículo.
Una vez sometido al control de alcoholemia, el conductor arrojó un resultado de 0,95 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que supera ampliamente el límite penal fijado en 0,60. Este nivel situó los hechos en el ámbito delictivo y motivó la apertura de diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.
Las sanciones
Ante la imposibilidad de que el acompañante se hiciera cargo del coche debido a la falta de licencia para conducir, los agentes procedieron a trasladar el vehículo al depósito municipal. Esta medida se adoptó al no existir otra alternativa legal para retirarlo del lugar tras la intervención.
Como consecuencia de los hechos, el conductor se enfrenta a posibles penas que incluyen entre tres y seis meses de prisión, la realización de trabajos en beneficio de la comunidad durante un periodo de 31 a 90 días o una multa de entre seis y doce meses. A estas sanciones se suma la retirada del permiso de conducción por un tiempo que podría oscilar entre uno y cuatro años, de acuerdo con lo previsto en la normativa vigente para este tipo de infracciones.
