Las fuertes rachas de viento que han asolado la comarca del Bajo Guadalquivir poco después del mediodía han derribado árboles, estructuras publicitarias y hasta señales de tráfico. En la carretera de Marismillas se han llevado lo peor del posible tornado que, sobre las 15.30 horas, ha durado solo unos minutos. Han caído al menos dos torretas eléctricas sobre las vías férreas (cerca de los Llanos de Merlina) y sobre la carretera que une esta entidad local autónoma con el núcleo principal, por lo que se han movilizado rápidamente Policía Local, Protección Civil y trabajadores municipales, según ha informado el alcalde de las Cabezas de San Juan, Pepe Solano (IU).
No en todas las zonas de la localidad de Las Cabezas se ha ido la luz, pero sí en el centro. Los cortes afectan a muchas zonas rurales de este municipio y del vecino de Lebrija, sobre todo en las zonas marismeñas situadas entre el sector B-XII y Lebrija y entre Lebrija y El Cuervo.
Los servicios técnicos de Endesa no han tardado en llegar al lugar de las averías, y los cortes de luz no afectan desde entonces a todas las zonas del pueblo por igual, aunque en el centro llevan varias horas sin suministro. El Ayuntamiento, por su parte, está intentado acceder a la ELA Marismillas para “valorar los múltiples daños que han sufrido y movilizar a los equipos”, informa el regidor cabeceño.
La situación de las carreteras en toda la comarca es bastante caótica desde ayer, pues el desbordamiento de arroyos como El Salado -que ha subido medio metro desde esta mañana-, el del Conejo o el de Las Pájaras lo ha complicado todo, hasta el punto de hacer impracticable, por ejemplo, la carretera SE-9017 que conecta la pedanía palaciega de El Trobal con la cabeceña de Vetaherrado, en plena marisma. Los sistemas de evacuación de aguas están funcionado, pero ya apenas queda un metro de margen. El Palmar de Troya, donde ya se ha desalojado a varias familias, y la pedanía utrerana de Pinzón están muy pendientes de las lluvias que aún no han caído.
