La Guardia Civil ha detenido a ocho personas como presuntas integrantes de una banda criminal especializada en robos con fuerza en establecimientos y naves comerciales de distintas provincias andaluzas. Entre los asaltos que se les atribuyen destaca el robo de más de 300 jamones, valorados en unos 200.000 euros, en un secadero de la localidad malagueña de Faraján.
Según ha informado el instituto armado este miércoles en un comunicado, la banda centraba su actividad delictiva en la sustracción de productos cárnicos, así como de vehículos y herramientas, que posteriormente eran utilizados o comercializados por la propia organización.
Un robo clave para destapar la organización
Las investigaciones se iniciaron a finales de octubre de 2025, tras el robo de los jamones en Faraján. Para cometer este asalto, los autores emplearon un vehículo previamente sustraído en la provincia de Córdoba, una práctica habitual dentro del modus operandi del grupo.
Las pesquisas permitieron identificar a una organización con miembros asentados en Ronda (Málaga), Alcalá de Guadaíra y La Lantejuela (Sevilla). Para dificultar la labor policial, los detenidos utilizaban coches robados que posteriormente incendiaban en zonas aisladas, eliminando así posibles pruebas, además de teléfonos móviles registrados con identidades falsas.
Robos en cuatro provincias andaluzas
Además del golpe en Faraján, a los arrestados se les atribuyen robos con fuerza en establecimientos de las localidades de Cabra y Priego de Córdoba, en la provincia de Córdoba; Alcalá de Guadaíra, en Sevilla; y Chiclana de la Frontera, en Cádiz.
Los productos cárnicos sustraídos eran posteriormente vendidos en La Lantejuela (Sevilla) a precios inferiores a los del mercado, aprovechando el aumento de la demanda durante el periodo previo a las festividades navideñas, según detalla la Guardia Civil.
El operativo policial incluyó la realización de cinco registros domiciliarios en las provincias de Málaga y Sevilla, que culminaron con la detención de ocho personas como presuntas responsables de estos delitos.
Durante la operación, los agentes intervinieron 150 jamones, cientos de embutidos, diversas herramientas procedentes de robos y 15.000 euros en efectivo, material que quedó a disposición judicial mientras continúa la investigación.
