Los nuevos propietarios de la mina Cobre Las Cruces, ubicada entre los municipios sevillanos de Gerena, Guillena y Salteras, han trasladado al consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, su objetivo de transformar este complejo en una “operación minera de clase mundial”. Y Los inversores también han mostrado su intención de fijar la sede social en Sevilla como sociedad independiente de su matriz. Una buena noticia que ya dejó entrever el propio consejero el lunes en rueda de prensa, cuando adelantó que vendrían buenas noticias frente a las malas que eran la compra de Ayesa por el Gobierno vasco, que además, y según parece, mantendrá su actividad en la filial de ingeniería.
Con esta expresión aluden a una actividad de gran escala, basada en alta tecnología, automatización, energías renovables y gestión de datos, orientada a optimizar costes, reforzar la seguridad y garantizar la producción a largo plazo, junto a compromisos ambientales y sociales. sí lo explicó Calum Semple, socio y director técnico de Resource Capital Funds (RCF), durante la primera reunión celebrada tras el anuncio del pasado 23 de diciembre, cuando RCF comunicó la compra de la explotación a First Quantum Minerals a través de Global Panduro.
En el encuentro participaron además el viceconsejero Cristóbal Sánchez, el director general de Minas Jesús Portillo, así como responsables de First Quantum y Cobre Las Cruces. La mina cuenta ya con las autorizaciones administrativas para una nueva fase bajo tierra que suministraría una refinería polimetálica destinada a producir cobre, zinc, plomo y plata, lo que situaría a Andalucía a la vanguardia mundial del tratamiento mineral. El proyecto, declarado estratégico por la Unión Europea, forma parte de los siete seleccionados en España —dos en Andalucía— para fortalecer el suministro de materias primas críticas, dentro de una inversión de 22.500 millones anunciada por Bruselas.
Paradela trasladó el respaldo de la Junta a un sector que presume de seguridad, protección ambiental y compromiso con su entorno. La administración ha aprobado incentivos por 3,44 millones para una inversión inicial de 193,8 millones, además de ayudas de la Agencia Andaluza de la Energía por 14,5 millones, dentro de un proyecto que prevé una inversión global cercana a los 800 millones.
RCF expresó su interés en potenciar proveedores locales y alinearse con la Estrategia para una Minería Sostenible en Andalucía 2030, centrada en valor industrial, impacto territorial y sostenibilidad. Desde 1998, RCF ha invertido en más de 235 compañías mineras en 55 países.
