El Ayuntamiento de Camas ha condenado públicamente una agresión de carácter racista y xenófobo sufrida hace unos días por un vecino del municipio, de origen senegalés, en el término municipal de Sevilla. En un comunicado difundido este jueves, el consistorio expresó su "más absoluta repulsa" ante los hechos y subrayó que se trata de un ataque que vulnera los principios de convivencia y respeto que, según señaló, han caracterizado históricamente a la localidad.
La institución municipal sostuvo que la agresión no afecta únicamente a la víctima directa, sino también a los valores democráticos del municipio. En ese sentido, recordó que Camas ha sido tradicionalmente un pueblo de acogida y solidaridad, incluso en momentos de crisis económicas, emergencias sociales o situaciones humanitarias, y afirmó que ese espíritu forma parte de su identidad colectiva.
El Ayuntamiento insistió en que no reconoce como propio "un clima de enfrentamiento" y recalcó que el municipio se identifica con sus vecinos y vecinas con independencia de su procedencia, color de piel o religión. Asimismo, trasladó su apoyo y cercanía a la persona agredida y a su familia, poniéndose a su disposición para cualquier necesidad y manifestando su confianza en que los hechos sean investigados con la máxima diligencia para depurar responsabilidades.
La agresión fue denunciada también en redes sociales por una vecina de Camas, pareja de la víctima, quien relató que el ataque ocurrió cuando el hombre caminaba desde Sevilla hacia la localidad, en la zona comprendida entre El Charco de la Pava y el Puente de Su Señoría. Según su testimonio, tres individuos con pasamontañas le preguntaron de dónde era y, tras responder que procedía de Senegal, comenzaron a golpearlo en la cabeza y el cuerpo.
La denunciante aseguró que los agresores sacaron una navaja y le causaron cortes en brazos y pecho, pese a que llevaba una chaqueta deportiva de manga larga, mientras le gritaban insultos racistas. Añadió que, al intentar grabar la escena con su teléfono móvil, se lo arrebataron y huyeron en tres patinetes eléctricos, dejándolo herido y mareado tras la paliza.
Varios puntos en el cuerpo
Como consecuencia del ataque, la víctima tuvo que recibir puntos de sutura en los brazos y el pecho, así como grapas en uno de los brazos, además de presentar heridas en la cara. Su pareja subrayó también el impacto psicológico del suceso, marcado por el trauma y el miedo a que una situación similar pueda repetirse.
En su mensaje, la mujer lamentó que, durante el trayecto que realizó herido hasta la casa de sus padres, nadie se detuviera a ofrecerle ayuda, pese a que los hechos ocurrieron en una franja horaria de mediodía. También expresó su preocupación por lo que considera un clima de odio y señaló que no se trata de un episodio aislado.
Según la misma denuncia, otros conocidos de la víctima, también de origen senegalés, habrían sufrido agresiones similares, aunque no se sienten con derecho a denunciarlas. El Ayuntamiento, por su parte, reiteró su respaldo institucional al vecino atacado y confió en que la investigación permita esclarecer lo ocurrido y exigir las responsabilidades correspondientes.
