"A Mónica le hemos fallado". Es la frase que más están pronunciando los vecinos de Villamartín durante estos días después de que su paisana se quitara la vida el pasado Jueves Santo. Lo hizo, según denuncian en el municipio de la serranía gaditana, tras no soportar el acoso que sufría a diario. Ahora, gran parte del pueblo se ha echado a la calle para pedir justicia con el lema 'Mónica quería vivir. El acoso le quitó la vida'.
En las redes sociales se pueden encontrar múltiples testimonios que narran el infierno que esta joven tuvo que pasar hasta tomar la decisión de suicidarse hace menos de una semana. Testimonios que han desembocado en una concentración con cinco minutos de silencio que se llevó a cabo este martes a última hora de la tarde. Tanto la Marea Violeta como la asociación de Mujeres MIA convocaban el encuentro condenando "el acoso continuado sufrido por nuestra vecina y la falta de protección que demandó en incontables ocasiones".
La Asociación de Mujeres MIA ha emitido un comunicado en sus redes donde además de las condolencias, señala su rechazo "de manera firme cualquier forma de violencia, ya sea acoso, violencia de género o cualquier otra situación que vulnere la dignidad y seguridad de las personas. Nuestro compromiso siempre ha sido y seguirá siendo la defensa de los derechos de las mujeres desde el respeto, la responsabilidad y el rigor". No obstante, la organización señala que no ellas no pueden ni deben "sustituir a las autoridades competentes ni a la justicia. Los hechos que se están señalando son de extrema gravedad y deben ser investigados con todas las garantías por los organismos correspondientes. Será la justicia quien deba esclarecer lo ocurrido y, en su caso, determinar responsabilidades".
La Marea Violeta
En un tono similar se ha manifestado la Marea Violeta de Villamartín a través de Mari Ángeles Barrera, una de sus portavoces. "El suicidio nos ha consternado a toda la población. Nunca debería haber ocurrido ese lamentable desenlace. Creemos que le hemos fallado como sociedad. Está claro que no hemos sabido escuchar o interpretar las señales que parecía emitirnos". La Marea Violeta también ha solicitado una investigación sobre lo ocurrido que aclare las circunstancias que llevaron a Mónica a tomar la decisión. "Sabemos ahora que Mónica era una mujer muy vulnerable que ha debido de sufrir golpes de todo tipo".
La Marea Violeta añade que "este caso nos exige a todos una reflexión sobre nuestras conductas y actos respecto a otras personas a las que podemos dañar con consecuencias irreversibles. Es necesario que eduquemos a nuestros menores en valores, en la familia, en la escuela, en la calle, en el deporte. "No nos podemos ni debemos permitir otra tragedia como esta que debe servirnos como conciencia a todos; que esta muerte no sea en vano".


