Villaluenga del Rosario, en la Sierra de Cádiz, ha reaccionado con firmeza ante la intención de la Junta de Andalucía de reducir las unidades educativas en el único colegio de la localidad, el Profesor Gálvez. La preocupación es generalizada y une a instituciones, familias y docentes en un mismo frente: proteger la educación pública en el entorno rural.
El Ayuntamiento ha sido escenario de una reunión clave entre el alcalde, representantes de la AMPA y miembros del consejo escolar. Sobre la mesa, una propuesta que ha encendido todas las alarmas: pasar de tres a dos unidades en el centro. Una decisión que, de aplicarse, implicaría agrupar en una misma aula a alumnado de distintas etapas y niveles educativos, desde Infantil hasta Primaria.
El planteamiento preocupa. Según se expuso en el encuentro, la reorganización supondría juntar en una misma clase a niños y niñas de 3, 4 y 5 años junto con estudiantes de 1º y 2º de Primaria, es decir, cinco niveles diferentes bajo la tutela de una sola maestra. En paralelo, otra aula concentraría a alumnado de 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria. Una estructura que, según denuncian, carece de criterio pedagógico y complicaría seriamente la atención individualizada.
La AMPA ha trasladado su inquietud en nombre de las familias. Ya han dado un paso más: enviaron una carta al consejero de Educación, aunque, por el momento, no han recibido respuesta. Advierten de que la situación actual ya presenta dificultades, con tres aulas y cinco profesores atendiendo a varios cursos agrupados. La reducción planteada agravaría el escenario, dejando menos docentes y más niveles por aula, lo que, aseguran, afectará tanto al aprendizaje del alumnado como a la labor del profesorado.
Movilizaciones contra los recortes
El alcalde, Alfonso Moscoso, ha mostrado un respaldo claro a la comunidad educativa. “El colegio público es un servicio esencial para nuestros pueblos. No podemos permitir que se debilite la educación en el medio rural. Nuestros niños y niñas merecen las mismas oportunidades que cualquier alumno de cualquier ciudad”, ha afirmado.
Como resultado de la reunión, Ayuntamiento, AMPA y consejo escolar han acordado trasladar formalmente su rechazo a la Junta de Andalucía y exigir que se mantengan las tres unidades actuales. Además, anuncian movilizaciones para defender el futuro del centro y evitar lo que consideran un recorte educativo injustificado.
Desde el Consistorio insisten en una idea clave: mantener los servicios públicos es vital para fijar población y garantizar la igualdad de oportunidades. Por ello, piden a la Junta que escuche a Villaluenga del Rosario y dé marcha atrás en una decisión que, aseguran, pondría en riesgo el presente y el futuro educativo del municipio.


