Más de 80 familias han tenido que ser desalojadas de forma preventiva en Ubrique como consecuencia de la crecida del río y de los desprendimientos detectados en zonas próximas al cauce, dentro del operativo activado ante el impacto de los temporales que afectan a la localidad serrana, como a otros puntos de la provincia de Cádiz y Andalucía.
La jornada ha sido frenética. Una vez más. Trabajos infatigables, peticiones de bienes básicos, elementos de obra para taponar casas, encauzar el río Ubrique, tratar de rebajar la furia que acumula una crecida como no se recuerda en la localidad. Y al final, con momentos de gran tensión y nervios, más de 80 familias tendrán que pasar la noche fuera de sus casas.
Fuentes del Ayuntamiento de Ubrique han explicado que inicialmente se habló de unas 45 familias evacuadas, aunque el número ha aumentado hasta superar las 80, debido tanto al riesgo de inundación como a los problemas de inestabilidad del terreno en el que se asientan algunas viviendas.
Las mismas fuentes han señalado que la situación se encuentra “controlada” tras el paso del primer frente previsto para este sábado, que no ha provocado daños de gravedad, aunque los servicios municipales y de emergencia continúan trabajando para anticiparse a un nuevo episodio de lluvias previsto para la noche.
Zonas más afectadas y refuerzo preventivo
Entre los puntos más sensibles se encuentra la calle Candelaria, donde algunos vecinos tuvieron que trasladarse a plantas superiores ante la proximidad del río, así como otras áreas cercanas al cauce en las que se han detectado posibles desprendimientos.
Durante toda la jornada, el Ayuntamiento ha mantenido labores de control y refuerzo del terreno en las zonas más vulnerables, con trabajos de aportación de tierra y revisión de cimientos, que, según las primeras evaluaciones técnicas, no habrían resultado dañados.
Las autoridades locales han subrayado que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los vecinos y que, ante cualquier duda sobre la evolución del río o la estabilidad de los inmuebles, se seguirá optando por el desalojo preventivo.
Reunión técnica, emergencia nivel 2 y nuevas medidas
En la tarde-noche de este sábado, el Ayuntamiento, con su alcalde Mario Casillas al frente, ha informado de la celebración de una reunión de seguridad con la presencia de ingenieros de la Dirección General de Infraestructuras del Agua de la Junta de Andalucía, así como expertos de otros organismos técnicos, para analizar las actuaciones a realizar en los nacimientos de Ubrique, el cauce del río y el trasvase. El encuentro ha contado con la participación de expertos desplazados desde el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y otros organismos técnicos para evaluar la evolución del temporal y coordinar las medidas de respuesta.
Desde el Consistorio se ha trasladado que ha llovido menos de lo esperado, aunque se prevé un pico importante de precipitaciones en torno a las 21.00 horas, por lo que se mantienen todas las medidas de precaución ya indicadas: no salir de casa, permanecer en plantas altas y no acercarse al cauce del río.
Los desalojos se han realizado en apenas 30 minutos, "con total colaboración de los vecinos", y las familias permanecerán fuera de sus viviendas hasta nueva orden. La Piscina Municipal ha sido habilitada para acoger a quienes lo necesiten.
Además, se ha informado de un corte generalizado del suministro eléctrico en toda la Sierra de Cádiz, que se prolongará hasta la medianoche, y se ha confirmado que se mantiene el nivel 2 de emergencia.
Durante todo el sábado, voluntarios y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Cádiz han trabajado intensamente en la zona de la antigua plaza de toros y en otros puntos de Ubrique, retirando objetos que pudieran obstaculizar el paso del agua o caer al río, con el objetivo prioritario de proteger las viviendas frente a la entrada de agua.
