El alcalde de Arcos, Miguel Rodríguez, ha comparecido en la tarde de este domingo a través de redes sociales para confirmar una evolución favorable de la situación en el municipio tras el impacto de las últimas borrascas que han afectado a la Sierra de Cádiz.
En su mensaje, difundido a última hora del día, el regidor arcense ha trasladado un mensaje de optimismo al anunciar que ya se está desembarcando un caudal de 200 metros cúbicos, una señal que, según ha subrayado, confirma que el nivel del río comienza a estabilizarse. “Estos son señales muy buenas de que vamos mejorando en el caudal del río. Las condiciones son mejores. Buenas noticias”, ha afirmado.
Rodríguez ha adelantado además que mañana se celebrará una nueva junta de seguridad, en la que se analizará la situación actual del municipio y se abordará el resto de realojos pendientes. “Veremos el resto de realojos en nuestro pueblo”, ha explicado, apuntando a una progresiva vuelta a la normalidad.
Reabre el puente de Angorrilla
Entre los anuncios más destacados de su intervención, el alcalde ha confirmado la reapertura inmediata del puente de Angorrilla, una infraestructura clave que permanecía cerrada por motivos de seguridad tras las crecidas. “Otra buena noticia, os puedo decir que el puente de Angorrilla se va a abrir en este mismo momento”, ha comunicado, celebrando un nuevo avance en la recuperación de la movilidad.
“Seguimos mejorando y seguimos dando buenas noticias”, ha concluido Rodríguez, cerrando su comparecencia con un mensaje de agradecimiento implícito a los operativos y a la ciudadanía por la paciencia mostrada durante los días más complicados.
Regreso progresivo de los desalojados
En paralelo a estos anuncios, a lo largo de toda la jornada del domingo se han seguido produciendo regresos a las viviendas de los alrededor de 800 vecinos que fueron desalojados en distintos puntos del municipio debido a las inundaciones.
En zonas especialmente castigadas como Los Llanos de las Huertas, la mayoría de los vecinos ya ha podido volver a sus casas, aunque el panorama con el que se han encontrado ha sido desolador. Muchas viviendas presentan graves daños materiales, con electrodomésticos, muebles y enseres completamente inutilizados por el agua y el barro.
Según relatan los propios afectados, en numerosos casos todo ha sido para tirar a la basura, desde frigoríficos y lavadoras hasta sofás y armarios. Algunas fincas han sufrido incluso la pérdida total de vallados y cerramientos, arrastrados por la fuerza del agua durante las crecidas.
Solidaridad vecinal ante la devastación
Ante esta situación, la respuesta solidaria del pueblo de Arcos no se ha hecho esperar. Voluntarios del municipio se han organizado de manera espontánea para acudir a las zonas afectadas y echar una mano a los vecinos, ayudando en las labores más duras.
Durante todo el día se les ha podido ver retirando barro, sacando muebles dañados y limpiando viviendas, en un esfuerzo colectivo por recuperar la normalidad lo antes posible. Escenas similares se han repetido en otros puntos del término municipal que también quedaron anegados durante los episodios de lluvias de los últimos días.
Aunque la mejora del caudal del río y la reapertura de infraestructuras marcan un punto de inflexión positivo, el impacto del temporal sigue siendo muy visible en Arcos de la Frontera. Las autoridades municipales mantienen la vigilancia activa y la coordinación de recursos, mientras los vecinos afrontan ahora la fase más dura de la recuperación, marcada por la limpieza, la evaluación de daños y la reconstrucción de lo perdido.
