El Ayuntamiento de Ubrique sigue trabajando a destajo para atender las incidencias ocasionadas por el temporal. A primera hora de la mañana de este viernes, prioriza la actuación sobre los socavones localizada en la Trasera de Manuel de Falla, junto al muro del Sagrado Corazón, y cerca de la guardería que sufrió un corrimiento de tierras.
Ubrique registró este jueves 74 litros por metro cuadrado, y acumula 1.422 litros por metro cuadrado desde el inicio del año hidrológico. Para el sábado, con la llegada de la nueva borrasca, Marta, el aviso se eleva a naranja. La previsión es que caigan 80 litros por metro cuadrado en doce horas, y que haya rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora.
El gobierno local, tras la última reunión de seguimiento del Plan de Emergencia Local, informa de las últimas actuaciones. Se ha finalizado con éxito la retirada del ciprés caído sobre el cauce del río Ubrique. El socavón de la guardería es el más complicado y se está aún valorando.
La prioridad a esta hora se sitúa en realizar una primera actuación preventiva en los distintos socavones. Para ello se va a acceder desde del colegio Sagrado Corazón hacia la zona para comenzar a actuar con sacas de gran tamaño de piedra y grava. Después se pasará a zona de Lepanto.
El Ayuntamiento también está reforzando y estabilizando una torre de alta tensión en Coto Mulera que presentaba peligro debido a la erosión del suelo. El Consistorio solicita, a su vez, a todas las familias que han sido desalojadas que llamen al 956 461290 y faciliten una persona y un teléfono de contacto.
La ayuda a domicilio se retoma
Las trabajadoras de ayuda a domicilio van a retomar este viernes la actividad para supervisar el buen estado de los usuarios. Además el Ayuntamiento ha ofrecido dos trabajadoras de apoyo a la residencia para cubrir a las que no han podido llegar a Ubrique.
Las familias desalojadas de Manuel de Falla, Lavadero y Zurbarán han pasado la noche acogidos por familiares y amigos en su mayoría. Hay una familia en El Carlota y otra en el hotel Sierra de Ubrique. Solo una familia permanece en la piscina municipal por tener una mascota.
