La presa del Arroyo del Fresnillo, en Grazalema, ha vuelto a convertirse en protagonista tras una impresionante apertura de compuertas registrada a lo largo de la mañana y hasta las 13.15 horas, como consecuencia de las intensas lluvias acumuladas en las últimas horas. Esta auténtica atalaya de la Siera se sitúa justo encima de Grazalema pueblo. El arroyo es un afluente del río Guadalete en el mismo pueblo, teniendo apenas unos metros de recorrido hasta el propio río.
Según ha informado Radio Grazalema, la presa permaneció abierta después de que se superaran los 120 milímetros de precipitaciones entre el día de ayer y la pasada madrugada. En concreto, la estación automática de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha contabilizado 122,8 mm, resultado de los 116,8 mm caídos durante el día de ayer y los 6 mm registrados esta madrugada. Destacan especialmente los 113,5 mm acumulados entre las 12.00 del mediodía y las 00.00 horas.
A estos datos se suman los registros de la estación manual instalada en el Ayuntamiento, que reflejan un balance de 266,1 mm en lo que va de febrero y un total de 1.092 mm desde el pasado mes de octubre.
La presa del Fresnillo, alimentada por el arroyo del mismo nombre, es un destacado afluente del río Guadalete y vierte sus aguas hacia el embalse de Zahara. Desde el año 2002, abastece a Grazalema y a las localidades vecinas de Benaocaz y Villaluenga del Rosario. Integrada en la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir, cuenta con una capacidad de 0,276 hectómetros cúbicos y se sitúa a 943 metros de altitud, ofreciendo algunas de las vistas más espectaculares del entorno.
Cabe recordar que esta infraestructura ya abrió compuertas en febrero de 2024, en un episodio también marcado por fuertes precipitaciones. Las lluvias no darán tregua en los próximos días. Las previsiones apuntan a nuevos episodios de agua e incluso posibles nevadas, ya que la cota de nieve podría descender hasta los 900 metros el próximo sábado, manteniendo a Grazalema bajo una situación meteorológica plenamente invernal.
