Grazalema y Benamahoma protestan por el estado de las carreteras de la Sierra y en paralelo la Junta abre la vía clave

Mientras los vecinos y ambos alcaldes salían a protestar, la Junta comunicaba el remate de los trabajos para al menos reabrir la conexión

Un momento de las protestas en Grazalema.
23 de abril de 2026 a las 15:41h

Los vecinos de Grazalema y Benamahoma protagonizaron este miércoles una protesta para exigir el arreglo de las carreteras que conectan ambos núcleos, y prácticamente al mismo tiempo, la Junta de Andalucía anunciaba la reapertura al tráfico de la carretera A-372, el eje principal que une los dos pueblos, tras meses de cortes y restricciones provocados por los graves daños del último tren de borrascas.

La concentración tuvo lugar en la Plaza de España de Grazalema y estuvo respaldada desde el primer momento por las dos corporaciones municipales. El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, acudió junto a la alcaldesa de Benamahoma, Mamen Fernández, y los concejales de ambos equipos de gobierno.

Trabajos para instalar una bóveda de paso de agua en la carretera que une Grazalema con Benamahoma.

La empresaria Cati Naranjo, la madre María José Rincón y el trabajador de la Villa Turística David Román dieron voz al comunicado de los convocantes, poniendo rostro a la frustración acumulada por quienes viven y trabajan en una zona cuyas infraestructuras llevan meses al límite. Después habló el alcalde. "El tren de borrascas fue una estocada mortal para un territorio que necesita inversiones muy serias". "Se trata de arreglar ya los desperfectos de las borrascas, de buscar soluciones alternativas inmediatas mientras no se puedan arreglar del todo y de comprometerse con el mañana, porque hace falta inversión".

El regidor terminó con un llamamiento a la unidad. "Todos debemos estar en este carro, porque nuestro bienestar y nuestro futuro dependen de ello", dijo, felicitando la convocatoria y mostrando su respaldo explícito a las reivindicaciones.

La A-372, reabierta tras la instalación de una bóveda de drenaje

En paralelo, la Junta confirmaba una noticia que llevaban semanas esperando. La carretera A-372, que conecta Benamahoma con Grazalema quedaba abierta al tráfico desde la tarde del miércoles tras concluir la instalación de la bóveda de drenaje de agua, una de las actuaciones más urgentes dentro de los trabajos de emergencia en curso. Eso sí, la reapertura llega con condiciones. Se mantiene la señalización de obras en todos los tajos activos, con indicación expresa de precaución máxima, y la velocidad queda limitada a 50 km/h en el tramo afectado. Las obras continúan.

La intervención incluye la estabilización del talud afectado, la ejecución de muros de contención y pantallas de pilotes, la reconstrucción del sistema de drenaje, la reparación del firme y la calzada, así como la instalación de nuevas barreras de seguridad y la actualización de la señalización. Un proyecto de gran envergadura que da cuenta de la magnitud de los daños provocados por las borrascas.

Uno de los carteles de la protesta.

Para sacar adelante estos trabajos se ha desplegado un operativo de considerables dimensiones. Cuatro empresas especializadas trabajan simultáneamente en la zona: Geotécnica del Sur, Sacyr Conservación, Rialsa Obras y Retroder, distribuidas en 26 tajos a lo largo del tramo afectado. Una movilización de medios, maquinaria y recursos orientada a acelerar los plazos y reducir al mínimo las molestias a los usuarios.

La Junta ha subrayado que se continúa actuando "con la máxima diligencia" para devolver la normalidad a las infraestructuras dañadas en la comarca. Una comarca que, mientras tanto, sigue esperando que las promesas se conviertan en asfalto.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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