Las intensas lluvias registradas en los últimos días en la Sierra de Cádiz han vuelto a dejar imágenes de gran impacto natural en Villaluenga del Rosario, donde la conocida Sima ha entrado en plena actividad debido a las fuertes escorrentías acumuladas. El fenómeno, habitual en episodios de precipitaciones abundantes, ha despertado nuevamente el interés de vecinos y visitantes por su fuerza visual y su singularidad geológica.
Un estallido natural tras las lluvias
El senador y alcalde del municipio, Alfonso Moscoso, ha subrayado el valor simbólico y medioambiental de este enclave al referirse al episodio con la frase "donde el agua da vida al futuro". La Sima de Villaluenga del Rosario ha comenzado a rebosar como consecuencia directa del agua acumulada en superficie, que encuentra en este punto un sumidero natural.
Entre los vecinos, no han faltado las reacciones ante la espectacularidad del momento. Algunos incluso han planteado la posibilidad de instalar una cámara fija para que el fenómeno pueda ser seguido a distancia desde cualquier lugar del planeta. En este contexto, Pedro Jesús Gutiérrez ha descrito la escena como "hidrográficamente maravillosa y espectacular".
"Que no falte esta vida"
En la misma línea, Sixto José Canto ha querido subrayar el componente vital del fenómeno con la expresión "Y que no falte esta vida", en alusión al papel que el agua desempeña en el equilibrio natural de la zona. Desde el punto de vista geológico, la de Villaluenga está catalogada como una sima activa, lo que significa que sigue cumpliendo su función natural como colector y sumidero de las aguas de lluvia, canalizando grandes volúmenes de agua hacia el subsuelo en periodos de precipitaciones intensas.
Aunque se trata de un fenómeno recurrente cuando las lluvias son abundantes, cada episodio vuelve a captar la atención por su potencia visual y sonora.
