Villaluenga del Rosario, en plena Sierra de Cádiz, vuelve a situarse en el mapa por un motivo tan natural como impresionante. Tras recoger más de 120 litros, la Cascada del Chorrero luce estos días en todo su esplendor, consolidándose como la mayor cascada de la provincia de Cádiz y ofreciendo una imagen de enorme fuerza visual.
El alcalde del municipio, Alfonso Moscoso, ha destacado el carácter excepcional del enclave, que se convierte en un auténtico espectáculo natural cada vez que las lluvias hacen acto de presencia. Un fenómeno que, pese al reducido tamaño del pueblo, refuerza su enorme valor ambiental y paisajístico.
A pesar de ser el municipio más pequeño de Cádiz, Villaluenga cuenta con una riqueza natural que sorprende incluso a los visitantes habituales de la zona. La conocida Catarata del Chorrero —en realidad, por su dimensión es técnicamente una cascada— es una de sus principales joyas, un salto de agua que solo muestra su verdadera magnitud tras episodios de precipitaciones intensas como el actual.
Una de las zonas más lluviosas de España
Las precipitaciones en Villaluenga del Rosario son especialmente elevadas. Se trata de una de las áreas más lluviosas de España, con medias anuales que pueden superar los 2.000 milímetros, una cifra que triplica la media nacional. Esta singularidad climática explica la potencia y regularidad con la que revive la catarata.
El municipio es conocido, además, por sus récords de lluvia, sobre todo durante los meses de invierno. En marzo de 2024 llegó a registrar más de 158 litros en un solo día, un dato que da cuenta de la intensidad de los episodios que periódicamente afectan a esta zona de la Sierra de Cádiz.
Entre los efectos más llamativos de estas lluvias destaca el renacer de la Catarata del Chorrero, que ha recuperado un caudal espectacular gracias a la acumulación de agua. El enclave, seco o apenas visible durante gran parte del año, se transforma por completo cuando las condiciones meteorológicas acompañan.
Un espectáculo natural en su máximo esplendor
La fuerza del agua cayendo por la ladera convierte estos días a la Catarata del Chorrero en un reclamo natural de primer nivel, tanto para vecinos como para visitantes. Se trata de una imagen poco habitual en la provincia, que refuerza el atractivo de Villaluenga como destino ligado a la naturaleza.
El espectáculo que ofrece la mayor catarata de Cádiz es efímero y depende directamente de las lluvias, lo que convierte cada episodio como el actual en una oportunidad única para contemplar uno de los paisajes más impactantes de la Sierra gaditana en su momento de máximo esplendor.
