"La herramienta de trabajo para portar el paso procesional del Bendito Patriarca será el costal". Esta frase en muchos lugares de Andalucía habría pasado con indiferencia, sin pena ni gloria o con naturalidad. Este fragmento apareció el pasado 27 de enero en un comunicado de la Hermandad de San José, patrón de San Fernando que transita por sus calles cada 1 de mayo. Aunque en su momento el anuncio ya provocó revuelo, no ha sido hasta las fechas previas a la salida procesional cuando el debate ha crecido.
El motivo es que el costal es un extraño en San Fernando debajo de los pasos. Al contrario de lo que ocurre en otros lugares de Andalucía, donde el estilo de Sevilla ha ido ganando terreno a lo autóctono, en la Semana Santa de La Isla sobreviven los cargadores con la almohada como herramienta con un andar propio. Pese a compartir el nombre y la cadencia al andar, la forma de distribuirse es bien distinta a la que se utiliza en Cádiz. En San Fernando los palos son horizontales, por lo que no se utiliza el hombro para portar los pasos.
Tan sólo la copatrona de la ciudad, la Pastora, rompió hace décadas un estilo que los propios cañaíllas consideran único al introducir el costal en la procesión del 15 de agosto. Esto se ha naturalizado y, aunque antiguamente lo hubo, actualmente es una salida que no provoca conflicto. Sin embargo, los ensayos publicados en redes de San José han reavivado el debate y la defensa del estilo. El conflicto está vivo, de momento, en las redes sociales, hasta el punto de que la Hermandad ha limitado los comentarios en sus redes en las publicaciones relativas a los ensayos de la cuadrilla.
Tal es así que coincidiendo con la salida de San José un grupo de defensores de la carga clásica de La Isla ha convocado una concentración protesta que se llevará a cabo el 1 de mayo en la Plaza de San José bajo el título de "Defendamos la Isla y digamos no a cargar San José como en Sevilla". Dicha convocatoria va acompañada de un amplio escrito que se ha remitido tanto al Consejo de Hermandades y Cofradías como a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Fernando.
La carta define la carga isleña como una "forma única y tradicional de portar los pasos en San Fernando meciendo el paso a las bandas". Añade el primero de los puntos que "es un pilar fundamental de este conjunto que se complementa con la identidad acústica, el patrimonio lingüístico, el ritmo y el ornato. Si uno de esos pilares falla o se sustituye por modelos ajenos, se desvirtúa la esencia de una Semana Santa propia, única y querida por sus ciudadanos".
Este documento apunta a una "degradación de la identidad por imitación externa" que hace referencia a la copia de otras Semanas Santas de Andalucía en cuestiones como la forma de andar. "No es evolucionar lo que está pasando. Es eliminar nuestra esencia y estilo propio".
Todo ello ha provocado que estos defensores del estilo pidan amparo a las instituciones para que se blinde por norma la forma de andar y se priorice la identidad local. En este sentido solicitan al Ayuntamiento que haga los trámites para que el estilo de carga sea un Bien de Interés Cultural.
El caso de la Hermandad del Perdón en la Semana Santa de 2026
La Hermandad de San José ha sido la primera (tras lo ocurrido con la Pastora hace varias décadas) en dar el paso completo, pero no la única que ha coqueteado con un estilo que no se ciñe a la tradición isleña. Hace ya algunos años, la Hermandad de Misericordia intentó andar distinto y lo que se encontró fue el rechazo del público.
No obstante, el caso más radical se ha vivido este mismo año con la Hermandad del Perdón, una de las cofradías con el recorrido más largo de toda la Semana Santa isleña. Por primera vez los del barrio de la Casería procesionaban con la Virgen de la Paz, una dolorosa que ha estrenado su palio tras muchos años recibiendo culto exclusivamente en la iglesia.
Esta salida ha coincidido con un giro radical en la corporación a la hora de portar los pasos. Si bien con el Cristo hasta el año pasado era más disimulable, en la Virgen el movimiento del palio ha chocado mucho más. Esta forma de andar sobre los pies y doble paso, que en ocasiones se ha intentado justificar con la distancia que tiene que recorrer la Hermandad, ha provocado un ambiente muy hostil el Jueves Santo. El palio anduvo por distintas calles de La Isla entre abucheos y comentarios críticos. Tal es así que los capataces han llegado a denunciar insultos hacia ellos y la cuadrilla.
