Merecida jubilación para Mari, toda la vida en pescaderías de San Fernando

Esta mujer de 77 años ha trabajado en el comercio local desde muy joven y ha despachado a numerosas generaciones de isleños desde distintos negocios

María Prian, pescadera recién jubilada en San Fernando.
María Prian, pescadera recién jubilada en San Fernando.
31 de enero de 2026 a las 10:39h

San Fernando despide estos días a una de sus caras más queridas detrás del mostrador. A los 77 años, María Prian, conocida como Mari, dice adiós a una vida entera dedicada al comercio local y, en concreto, al oficio de pescadera, que la ha convertido en referencia para generaciones de isleños. Su merecida jubilación llega tras décadas de esfuerzo continuo y cercanía con el cliente en distintos negocios. El último, Pescadería Ancora, situada en la Avenida San Juan Bosco.

La noticia la ha compartido su hijo, Andrés Barba, a través de las redes sociales, con un mensaje cargado de orgullo que no ha pasado desapercibido. “Con 77 años se jubila mi madre. Toda la vida ayudando en la pescadería donde empezó de chica en una panadería por Carlos III, siguió con mi padre en la plaza San Antonio en Pescaderia El Pichi, luego en Pescaderia Sacramento por San Juan de la Cruz y finalmente conmigo en Pescadería Ancora. No estará detrás del mostrador pero seguro que seguirá por aquí todavía un poco más mientras sigamos abiertos. Te mereces todo y más mamá", explica.

Palabras de cariño

Desde sus inicios, siendo apenas una niña, hasta su etapa final junto a su hijo, Mari ha sido testigo de cambios, crisis y nuevas generaciones de clientes, siempre con la misma constancia y vocación de servicio. Ha vendido pescado a generaciones de isleños, convirtiéndose en un rostro familiar para muchos vecinos y vecinas que hoy no han querido dejar pasar la ocasión de mostrarle su cariño.

Mari en una de las pescaderías en las que ha trabajado.
Mari, en el mostrador de la Pescadería El Pichi.

Decenas de mensajes han inundado las redes con palabras de agradecimiento y admiración. “Tú madre es una gran mujer. Luchadora, trabajadora, buena madre y sobre todo buena persona y se merece la mejor jubilación del mundo. Un besazo Mari”, expresa una. Otros vecinos han escrito: “Muchas felicidades Mari y disfruta de tu jubilación que te lo mereces”. O también: “Feliz jubilación, Mari. Más que merecida, una gran mujer se la mire por donde se la mire. Un beso enorme a toda la familia. Ahora a disfrutar”.

Aunque ya no estará cada día detrás del mostrador, su presencia seguirá ligada a la pescadería mientras el negocio continúe abierto. San Fernando despide así a una trabajadora incansable que inicia ahora una nueva etapa.

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Patricia Merello

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