El Lunes Santo en San Fernando arrancó con una estampa plenamente primaveral y una notable afluencia de público en las calles, que acompañó desde primeras horas a las hermandades en una jornada marcada por la estabilidad meteorológica. El sol y las temperaturas suaves sustituyeron al viento del día anterior, dejando un ambiente propicio para el desarrollo de las estaciones de penitencia y el lucimiento del patrimonio cofrade.

La Hermandad de los Afligidos fue la encargada de abrir la jornada con su salida a las 18:10 horas desde la parroquia del Santo Cristo. La plaza Madre Teresa de Calcuta se encontraba llena de asistentes que presenciaron la salida del paso dorado, acompañado por la banda Fernando Guerrero, de Los Palacios. La imagen de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos procesionó por primera vez tras su reciente restauración, mientras que la Virgen de la Amargura será sometida a un proceso similar en los próximos meses. El recorrido incluyó puntos destacados como la calle Ancha y la Carrera Oficial, con un andar sobrio de la cuadrilla dirigida por Pepe El Mellao.

En torno a las siete de la tarde, la Hermandad de Medinaceli inició su estación de penitencia desde la Iglesia Mayor. La apertura de puertas corrió a cargo de un grupo de hermanos que celebran en 2026 sus Bodas de Oro en la corporación. La primera levantá del paso de Cristo fue realizada por el reverendo Fray Aurelio Gil de la Casa. La salida se produjo con la interpretación de la Marcha Real, seguida de Amor de Madre, en un cortejo que destacó por su elegancia y que fue el primero en acceder a la Carrera Oficial.

La Archicofradía dedicó su estación de penitencia a la Orden Franciscana con motivo del Año Jubilar, así como al Grupo Joven en el 50º aniversario de su fundación. Por su parte, María Santísima de la Trinidad realizó su salida acompañada por los sones de Amarguras. El encendido de los cirios denominados Lágrimas de Vida tuvo lugar durante la mañana, con la participación de la donante Eva Márquez Galán y el trasplantado Francisco Silva Camacho.
Desde la parroquia de la Divina Pastora salió también Nuestro Padre Jesús del Ecce Homo, en un ambiente de gran afluencia de público. Un total de 450 hermanos formaron parte del cortejo. El paso de misterio, exornado en tonos morados y rojos por Antonio Luque, estuvo acompañado por la Agrupación Musical Virgen de la Oliva, de Vejer, y contó con la cuadrilla de cargadores dirigida por Juan J. Torti Gutiérrez. El fervor del barrio de La Pastora se hizo patente en distintos momentos del recorrido.
La jornada dejó imágenes destacadas en distintos puntos de la ciudad, con especial relevancia en enclaves tradicionales y en el paso por la capilla de los Desamparados. En conjunto, el Lunes Santo transcurrió sin incidencias reseñables y con una notable participación ciudadana, consolidándose como una de las jornadas más significativas de la Semana Santa isleña, que se prepara ya para la continuidad de los desfiles procesionales en los días siguientes.


