La Hermandad del Resucitado de Sanlúcar ha pagado los platos rotos de la guerra abierta de la Policía Local con el equipo de gobierno del Ayuntamiento sanluqueño. La cofradía se enfrenta a una propuesta de sanción de 30.001 euros, emitida por la Diputación de Cádiz y a la que ha accedido lavozdelsur.es, tras la salida de la Virgen de la Paz el pasado 8 de diciembre sin autorización expresa del Consistorio. La Policía Local ha calificado los hechos como una infracción "muy grave", al entender que la celebración atentaba contra la seguridad pública.
La medida se recoge en una notificación de inicio de procedimiento sancionador, en la que se detalla que la salida procesional se llevó a cabo sin la preceptiva autorización municipal. Según la propuesta de sanción, aparejada de otra más, pero de una cuantía mucho más inferior, 300 euros, la actuación vulnera la normativa vigente en materia de seguridad ciudadana.
El documento señala que la infracción se considera de carácter "muy grave", lo que conlleva una propuesta de multa por importe de 30.001 euros. La calificación responde, según la Policía Local, a que la actividad se desarrolló "quebrantando la prohibición o suspensión acordada por la autoridad competente por razones de seguridad pública".
Una salida sin autorización expresa
El expediente recoge que la celebración tuvo lugar sin contar con el permiso municipal necesario. Desde el punto de vista policial, la ausencia de autorización es determinante para proponer la sanción, independientemente de otros factores organizativos. Por su parte, la hermandad sostiene que la solicitud fue presentada en tiempo y forma ante el Ayuntamiento.
Se hizo a través del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, que a su vez lo pidió en el registro municipal Sin embargo, según esta versión recogida en medios digitales sanluqueños, el Consistorio no emitió respuesta, alegando la falta de efectivos policiales para garantizar el dispositivo de seguridad requerido. Este silencio administrativo se interpretó por la cofradía en positivo, no así por la Policía Local que actuó de oficio con la mayor sanción posible.
Las presiones de la Policía Local pretenden conseguir, según ha podido saber este periódico, más servicios extraordinarios anuales, lo que complicaría la estabilidad financiera de las arcas municipales, además de recrudecer una guerra que puede afectar a los eventos públicos previstos en la ciudad, desde el Carnaval hasta la Semana Santa y la Feria de la Manzanilla.
La propuesta se encuentra actualmente en fase de tramitación administrativa, dentro del procedimiento sancionador iniciado. Será en ese marco donde se valoren las alegaciones que puedan presentarse y se determine la resolución definitiva. La hermandad no ha comunicado hasta el momento que vaya a recurrir la sanción —este jueves hay previsto un pleno extraordinario de la junta de hermandad para valorar acciones—, pero de concretarse la misma supondría un durísimo revés económico para la hermandad sanluqueña.
