La Diputación de Cádiz ha dado un nuevo paso para hacer frente a los estragos causados por la sucesión de borrascas en la provincia. El Servicio de Vías y Obras del Área de Cooperación, dirigido por el diputado Javier Bello, ha aprobado el 19 de febrero, mediante procedimiento de emergencia, un contrato para actuar en carreteras de la Campiña de Jerez y la Costa Noroeste.
El encargo, adjudicado a la empresa Urbexcon Puerto S.L., asciende a 302.241,37 euros (IVA incluido) y contempla actuaciones provisionales destinadas a restituir la circulación. Entre ellas, la reparación de la calzada, la estabilización de taludes y la recuperación de elementos de drenaje. Son intervenciones temporales, pero urgentes, pensadas para dar respuesta inmediata a los problemas generados por el temporal.
Mientras tanto, Bello ha visitado otros trabajos que se ejecutan también por la vía de urgencia en el Poblado de Doña Blanca, en El Puerto, en este caso a cargo de la empresa Tragsa. Allí ha comprobado el inicio de unas obras que buscan recuperar cuanto antes la normalidad. “La Diputación continúa con las obras de emergencia en la provincia, para poder volver a recuperar la normalidad cuanto antes”.
La reapertura progresiva de carreteras cortadas empieza a notarse. La última en volver a estar operativa ha sido la conocida como carretera del Nacimiento, la CA-6101, en Bornos.
Las intensas lluvias, especialmente las registradas el 4 de febrero durante la borrasca Leonardo, provocaron acumulaciones de agua que generaron graves riesgos para la circulación. Ese mismo día se aprobaron los primeros cinco contratos de emergencia por un valor de 2.162.109 euros, movilizando maquinaria especializada, reforzando brigadas y suministrando señalización y balizamiento. Diez días después se añadieron otros 1,4 millones, elevando la inversión a 3,5 millones, a los que ahora se suman estos 300.000 euros.
Además, el presupuesto inicial de este año contempla más de diez millones de euros para la red provincial de carreteras. Una cifra que podría ampliarse, ya que, según la presidenta, se trata de unas cuentas “ágiles y flexibles” que se adaptarán a la valoración definitiva de los daños.
