Vejer está viviendo este fin de semana una celebración cargada de historia y emoción. El Toro Embolao, una de las fiestas más singulares y arraigadas de la provincia de Cádiz, cumple 50 años, y el municipio lo está conmemorando con una programación especial que mezcla reconocimiento a quienes han hecho posible esta tradición, memoria gráfica de medio siglo de historia y el inconfundible ambiente festivo que caracteriza a esta cita única en su género.
Como parte de los actos del aniversario, la Delegación Municipal de Fiestas ha instalado este fin de semana un photocall en la Avenida de Los Remedios, a la entrada por la Corredera, invitando a vecinos y visitantes a llevarse un recuerdo fotográfico de una edición que no volverá a repetirse. Un detalle sencillo pero cargado de simbolismo para una fiesta que ha marcado generaciones enteras en Vejer.
Homenajes a quienes sostuvieron la fiesta durante cinco décadas
El momento más emotivo de la jornada llegó con el acto de entrega de reconocimientos celebrado en los jardines de la Avenida San Miguel, instantes antes de la salida del Segundo Toro de la Infancia, en un encuentro que reunió a vecinos, visitantes y representantes municipales. El Ayuntamiento de Vejer quiso rendir tributo a aquellas personas y colectivos que, a lo largo de los últimos 50 años, han contribuido de forma decisiva al desarrollo y la consolidación de esta tradición.
Los distinguidos fueron cuatro. Juan Begines Galindo recibió su reconocimiento por haber sido durante más de tres décadas la voz del Toro Embolao, acercando la fiesta a todos a través de sus retransmisiones. La Peña del Toro Embolao de Vejer fue homenajeada en representación del conjunto de peñas locales que han trabajado de forma constante por el mantenimiento de esta tradición. Manolo Quintero fue reconocido por su implicación en la gestión del expediente del toro y su estrecha colaboración con la Concejalía de Fiestas. Y los integrantes de De la Risa a la Tragedia recibieron su distinción por su aportación al desarrollo de la fiesta y la cesión de material gráfico que forma parte ya de la memoria colectiva del Toro Embolao.
Exposición de carteles históricos y el primer Toro de la Infancia con Olivín
En el marco de esta misma conmemoración se inauguró también una exposición en los jardines de San Miguel que recoge una selección de carteles anunciadores del Toro Embolao a lo largo de sus cinco décadas de historia, una ventana visual al paso del tiempo y a la evolución estética y cultural de una fiesta que ha sabido mantenerse viva y relevante.
En cuanto a la parte más festiva de la jornada, el ambiente fue espectacular desde primera hora. Manuela Rodríguez Sánchez, ganadora del cartel del Toro de la Infancia, fue la encargada de sacar el pañuelo del primer toro desde La Plazuela, al que se bautizó con el nombre de Olivín. A las 17.00 horas estaba prevista la salida del segundo Toro de la Infancia, completando así una tarde de gran ambiente intergeneracional en la localidad jandeña.
