Parecía una broma. Una anécdota en el peor de los casos. Pero el caso de la bomba fétida que causó malos olores en el ayuntamiento de Conil e hizo que el gobierno municipal suspendiera el pleno que se iba a celebrar el jueves por la tarde puede tener recorrido. Fuentes del gobierno local apuntan a lavozdelsur.es que está estudiando poner una denuncia por un delito contra la salud pública debido al malestar causado en las dependencias municipales.
Los hechos tuvieron lugar este jueves pese al rechazo de la oposición. Izquierda Unida ha emitido un comunicado en el que manifiesta "asombro y vergüenza ajena" sobre lo que califican una "ocurrencia" del gobierno conileño. "De referente municipal para otros pueblos, a convertirse en el hazmerreír más ridículo de la comarca".
Izquierda Unida considera que la decisión municipal se debe a "una estrategia calculada para criminalizar a los sindicatos, que en ese momento se encontraban concentrados pacíficamente a las puertas del salón de plenos, reclamando algo tan básico como el pago de salarios adeudados a trabajadores y trabajadoras municipales".
La formación de la oposición también cree que "el colmo del esperpento llegó con la posterior comparecencia pública del tripartito, exagerando los hechos, hablando de abrir investigaciones y actuando como si Conil hubiera sufrido un atentado".
Un Ayuntamiento atrapado por la polémica
En las últimas semanas, el Consistorio conileño ha estado envuelto en otras polémicas. La más significativa ha tenido relación con el exjefe de la Policía Local, que ha tenido que ser readmitido por el Ayuntamiento tras un largo litigio en el que fue expedientado en dos ocasiones.
La Audiencia Provincial de Cádiz desestimó el recurso de apelación presentado por el Ayuntamiento, aunque la alcaldesa insiste en que no se trata de una reincorporación impuesta por la Justicia, sino de un decreto municipal que declara caducado un expediente disciplinario concreto y levanta las medidas cautelares de suspensión de empleo.
El origen de las actuaciones municipales y judiciales se encuentra en una denuncia por presuntas agresiones. Según el Ayuntamiento, existen vídeos y un acta de comparecencia de la denunciante. El afectado, José Manuel Vallejo, por su parte, denunció a la vecina ante los tribunales, de los que resultó absuelta. La sentencia calificó su comportamiento como reprobable y recomendó medidas disciplinarias desde el Ayuntamiento.



