Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de los Humedales, que se celebra cada 2 de febrero, la Fundación Savia ha presentado una alegación formal al Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA). El objetivo es que las Lagunas de La Janda sean incluidas dentro de la documentación cartográfica oficial del POTA como elementos de la Infraestructura Verde de Andalucía, atendiendo a su singularidad territorial desde el punto de vista hidráulico y, según la entidad, por una cuestión de justicia histórica y ambiental.
La solicitud se apoya en argumentos sólidos. Entre ellos, la existencia de un deslinde de Dominio Público Hidráulico, reconocido por la Abogacía del Estado español, así como el hecho de que este espacio forme parte del patrimonio histórico de Andalucía desde tiempo inmemorial. Para Savia, estos elementos hacen incuestionable la necesidad de que La Janda figure en el principal documento de ordenación territorial de la comunidad autónoma.
Desde la fundación subrayan que la coherencia interna del POTA obliga a tener en cuenta esta alegación. Existen —señalan— razones de índole jurídica, social y ecológica que justifican sobradamente la inclusión de la Laguna de La Janda. "De no hacerlo, el documento resultaría incompleto y, además, contrario a sus propios principios, especialmente en lo relativo a la protección de la biodiversidad y al papel central de las infraestructuras verdes dentro del modelo ambiental andaluz", sostiene.
El humedal interior de mayor extensión de la Península Ibérica
El territorio de La Janda fue, hasta su desecación durante el franquismo en la década de los años 60, el humedal interior de mayor extensión de la Península Ibérica y el complejo palustre más meridional de Europa. Estaba formado por un mosaico de lagunas estacionales de agua dulce, poco profundas y con una amplia cobertura vegetal. Su ubicación estratégica, en el extremo sur de Europa y muy próxima al continente africano, lo convertía en un enclave de excepcional relevancia ecológica, clave como área de paso y descanso para los cientos de miles de aves que cada año cruzan el Estrecho de Tarifa.
Las masas de agua que conforman este espacio son las lagunas de La Janda, Rehuelga, Espartinas, Jandilla, El Torero, Tapatana, Tapatanilla, Alcalá y La Haba, tal y como recoge el mapa adjunto. Según Savia, la restauración de estos humedales forma parte del Capital Natural y Patrimonial tanto de la comarca como de Andalucía en su conjunto. Una recuperación que permitiría potenciar notablemente el ecoturismo y el turismo ornitológico, activos ya presentes durante todo el año, además de impulsar un cambio hacia modelos de explotación agroganadera más sostenibles y de alto valor añadido.
