La crisis política en Conil, que hace una semana dinamitó con un terremoto el pacto entre AxSí, PP y Siempre Conil, sigue dejando réplicas. Tras la ruptura del tripartito y la caída del gobierno municipal, el Partido Popular de Conil ha pedido públicamente a Mercedes del Valle que devuelva su acta de concejala después de que se haya desvinculado de la formación y pase a ser edil no adscrita. La secretaria general de los populares, Fuensanta Ureba, ha sido tajante: “La concejala Mercedes del Valle ha obtuvo su acta bajo las siglas del Partido Popular, por lo que ese acta no es un proyecto personal, representa un programa electoral, unas ideas y una confianza de muchos vecinos de Conil, por lo que por coherencia política y por respeto a los votantes, pedimos que lo devuelva”.
El movimiento se produce en pleno terremoto institucional. La alcaldesa, Inmaculada Sánchez, gobierna ahora en minoría con cinco concejales de 21, mientras Izquierda Unida ya ha advertido de que no le dan los números para una moción de censura junto al PSOE. El PP también ha negado las acusaciones de exclusión o presiones lanzadas por Del Valle. “Aquí nadie ha presionado a nadie, la única presión que existe en el Ayuntamiento es la del trabajo diario y la de sacar proyecto hacia delante, y eso no es presión es responsabilidad y trabajo”, ha afirmado Ureba.
Según la dirigente popular, desde el partido “siempre se le ha tenido la mano”, ofreciendo apoyo y diálogo, y sostiene que si ha habido aislamiento “no hemos sido nosotros, sino ella”. Incluso asegura que, tras la ruptura del pacto, intentaron contactar con la entonces alcaldesa “vía WhatsApp y vía telefónica, sin tener en ningún momento respuesta por su parte, a pesar de quedar reflejado que había leído los mensajes y visto las llamadas”.
Rueda de prensa de Mercedes del Valle
La pasada semana, Del Valle señaló "con transparencia y serenidad" su paso a concejala no adscrita en el Ayuntamiento de Conil. En su intervención, dejó claro que se trata de “una decisión importante en mi trayectoria política” y defendió que responde a la “coherencia, la autonomía y el servicio público”. La edil comenzó agradeciendo el respaldo del equipo de gobierno y “el respeto institucional” de la oposición. Explicó que, aunque al inicio de su etapa todo transcurrió con normalidad, con el tiempo comenzaron “injerencias por parte de la dirección local de mi partido en el ejercicio de mis competencias municipales”. Tras asesorarse jurídicamente y negarse a “actuar bajo imposiciones ni a firmar decisiones que no compartía”, aseguró que la respuesta fue “un intento de expulsión y la solicitud informal de la retirada de mis delegaciones”. Sostuvo que ni la Dirección Provincial ni el equipo de Gobierno hallaron “causa objetiva” para ello y que, pese a mantener sus competencias, sufrió “aislamiento orgánico”, “retirada de medios” y “exclusión de actos públicos”.
Del Valle relató que no fue informada previamente de la ruptura del pacto y que conoció la decisión por la comparecencia pública de la alcaldesa. Según explicó, se le trasladó que la ruptura era con el partido y no con ella, y que podría continuar si dejaba el PP. “Por coherencia y responsabilidad decidí dejar el Partido Popular y pasar a la condición de no adscrita”, afirmó. Negó rotundamente cualquier “compra de voluntad” y fue tajante sobre su acta: “yo no pienso renunciar a mi acta de concejal. Nunca”. Cerró reiterando que “mi lealtad está con Conil y con los vecinos” y que seguirá trabajando para culminar los proyectos que considera beneficiosos para el municipio.
Ante todo esto, los populares rechazan además cualquier retirada de medios: “Mercedes ha tenido los mismos espacios y oportunidades que cualquier miembro de este equipo y la participación es una decisión personal. No se puede confundir falta de implicación con falta de oportunidades”. En medio del cruce de versiones entre la alcaldesa y Del Valle, Ureba ha lanzado una pregunta directa: “No sabemos cuál es la realidad", pero se preguntaba si "ha habido una posible compra o venta de voluntades". El PP insiste en que seguirá trabajando “con estabilidad con seriedad y con responsabilidad”, mientras acusa a otros de priorizar “una nómina” frente al compromiso con los vecinos.
