La Guardia Civil de Cádiz ha investigado a dos personas, un padre y su hijo, por su presunta implicación en una serie de estafas relacionadas con alquileres vacacionales. Según las pesquisas, los investigados ofertaban una vivienda turística inexistente en Sierra Nevada a un precio especialmente atractivo, con el objetivo de captar a posibles víctimas.
El método empleado consistía en publicar anuncios de alojamientos en distintos portales de internet, donde ofrecían inmuebles en zonas de alta demanda. Tras un primer contacto, los supuestos arrendadores redirigían a los interesados a canales alternativos, alejados de las plataformas oficiales, lo que dificultaba cualquier control sobre la operación.
Pagos anticipados y desaparición
La investigación se inició tras la denuncia de una vecina de Barbate, que había reservado una vivienda para disfrutar de unos días en la temporada de esquí junto a su familia. El anuncio mostraba imágenes del supuesto alojamiento y destacaba su ubicación y prestaciones a un precio muy competitivo, lo que resultó determinante para la decisión de la víctima.
Una vez establecido el contacto, los presuntos autores solicitaban el pago de una señal —generalmente inferior a los 400 euros—, recomendando métodos como transferencias o sistemas de pago entre particulares para evitar comisiones. Tras recibir el dinero, los implicados dejaban de responder, momento en el que las víctimas constataban el fraude al comprobar que era imposible localizarlos.
Las investigaciones han revelado que este patrón se repetía en múltiples anuncios distribuidos por diferentes puntos de la geografía nacional, siempre en enclaves turísticos de gran demanda. Este alcance hace prever que podrían existir numerosos afectados, ya que los sospechosos replicaban el mismo esquema en distintas ubicaciones.
Desde la Guardia Civil se ha insistido en la necesidad de extremar la precaución ante ofertas demasiado atractivas, advirtiendo que los "chollos” pueden ocultar fraudes. Entre las recomendaciones destacan revisar las imágenes de los anuncios, desconfiar de interlocutores que aporten escasa información y evitar pagos fuera de plataformas seguras, además de comprobar la veracidad de los alojamientos antes de formalizar cualquier reserva.


