La casa de Yolanda García Espada ha quedado completamente destrozada tras la okupación de una mujer en octubre de 2025. Según muestran los vídeos compartidos por la propietaria, los muebles, las paredes y otras partes del hogar necesitan una renovación completa. La infraestructura principal parece intacta, pero el interior de la vivienda presenta agujeros en paredes, pintura roja esparcida de manera irregular por las paredes blancas, restos de yeso en espejos, camas y sillas rotas, y suciedad generalizada.
La ocupante ingresó el 6 de octubre, según explicó Yolanda en sus redes sociales: "Mi casa cuando entró una señora según me dijo el de la inmobiliaria. Yo tenía cosas que hacer y no fui a firmar. Al decirme que era una señora y que trabajaba en el hotel Vértice de Chipiona, yo, como soy buena persona, confío en el chico de la inmobiliaria porque ya habíamos hecho un contrato anterior con otro inquilino que nos fue superbién, ya que eran personas normales y civilizadas, no como esta, que tiene cara de yonki, pero a él no le dio esa sensación y le hizo el contrato y se llevó sus 450 euros calentitos para su negocio", muestra los videos de la casa antes del destrozo.
La vivienda ha quedado con una deuda pendiente de 1.740 euros, que la propietaria intentó negociar la salida de la ocupante: "Hablo con ella a través de una persona para que se vaya y que no me pague nada de la deuda, pero como ahora quieren que cuando se vayan se lleven 1.000 o 2.000 euros, no se ha llegado a ese acuerdo y mirad cómo me ha dejado mi casa. Muy fuerte".

Estado de la vivienda
Los vídeos muestran cómo el interior de la vivienda ha quedado completamente deteriorado. La pintura de las paredes está levantada, las camas y sillas rotas, y hay restos de yeso sobre espejos y suelos. Aunque la estructura no se ha visto afectada, la casa requiere un trabajo de restauración integral antes de poder ser habitada o alquilada nuevamente.

Denuncias y seguimiento
Yolanda también ha compartido su indignación sobre el proceso judicial y su frustración con la situación: "Os iré informando de cómo va a terminar esto denuncia tras denuncia. Aquí van todos para adelante, todos, todos. A esto no hay derecho". Además, agradeció el apoyo de su vecina: "Gracias a Dios que mi vecina a la que amo con todo mi corazón y nos dejó el día 22 no ha presenciado esto".
El caso evidencia los problemas que pueden surgir con okupaciones y los daños materiales que pueden sufrir los inmuebles en poco tiempo, afectando tanto al patrimonio como a la tranquilidad de los propietarios.



