Una familia monta en Sanlúcar una secta religiosa para ganar dinero: usaban bonos falsos para estafar a las víctimas

La operación comenzó a desarrollarse a mediados de 2024, después de que los investigadores detectaran a varias personas que habían incrementado de forma exponencial su patrimonio sin una justificación legal

Los bonos falsos que se utilizaban en Sanlúcar.
16 de marzo de 2026 a las 09:42h

La Guardia Civil ha detenido a cinco personas presuntamente integradas en un grupo criminal que operaba bajo una apariencia militar y religiosa y que se dedicaba a captar a personas con escasa formación financiera para llevar a cabo una estafa millonaria mediante la venta de supuestos “bonos de redención”. Según informó el Instituto Armado, la organización utilizaba videoconferencias con una puesta en escena similar a la de los telepredicadores estadounidenses para atraer a potenciales víctimas y convencerlas de invertir en estos productos.

La investigación, denominada operación Capellán, permitió desarticular una red asentada en Sanlúcar de Barrameda. El grupo comercializaba billetes considerados exóticos y de escaso valor real por cantidades que alcanzaban cientos o miles de euros. Estas operaciones se realizaban al margen de los controles de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y en un breve periodo de tiempo la organización llegó a acumular más de diez millones de euros.

El grupo criminal desarticulado en Sanlúcar.

El mecanismo fraudulento se basaba en la venta de participaciones denominadas “bonos de redención”, que supuestamente daban acceso a billetes con apariencia lujosa y a los que se atribuía un valor de cientos de miles de euros. Sin embargo, las investigaciones determinaron que estos objetos apenas tenían valor real. La operación comenzó a desarrollarse a mediados de 2024, después de que los investigadores detectaran a varias personas que habían incrementado de forma exponencial su patrimonio sin una justificación legal y que mantenían entre sí estrechos vínculos familiares.

Las pesquisas permitieron descubrir que los implicados habían construido un entramado con proyección internacional destinado a captar a sus víctimas a través de videoconferencias. En estas sesiones se reproducía un formato que imitaba el estilo de los telepredicadores, con discursos dirigidos a convencer a los asistentes de la supuesta legitimidad y rentabilidad de la inversión que se les ofrecía.

Organización militar y religiosa

Con el objetivo de reforzar la credibilidad de la trama, los investigados llegaron a crear una supuesta orden o fundación de carácter militar y religioso. En ese contexto, el líder de la organización —actualmente en prisión— se presentaba con distintos cargos de autoridad, entre ellos el de general comandante de los capellanes para España y Francia o incluso como responsable de capellanes en Europa, Asia y Oceanía.

Las detenciones y registros practicados durante 2024 permitieron a los agentes incautar abundante documentación. Junto con las declaraciones de los arrestados y de las víctimas que han ido apareciendo durante la investigación, estos materiales han facilitado la reconstrucción del organigrama del grupo. Las pesquisas también han revelado que el líder pasó en poco tiempo de trabajar como repartidor de comida a domicilio a dirigir la organización. La segunda fase de la operación concluyó este mes de marzo con cinco detenidos, la investigación del principal responsable desde prisión y la intervención de ocho empresas españolas y una de la Unión Europea vinculadas a la trama. La actuación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz bajo la tutela del Juzgado Mixto de Sanlúcar de Barrameda.

Sobre el autor

Emilio Cabrera

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