El hermano de la difunta Rocío Jurado afronta una nueva batalla judicial. Raquel Moragues, la vedette valenciana conocida como Kelly Mor, interpuso el pasado 16 de abril una querella contra Amador Mohedano en los juzgados de Chipiona por un presunto delito de injurias y calumnias. La artista le reclama el pago de 10.000 euros por daños y perjuicios, además de una multa que superaría los 14.000 euros. A ello se suma una posible pena de prisión de entre dos y seis años.
El detonante fue una serie de declaraciones en las que Mohedano acusó a Moragues de haberse presentado en su domicilio con la intención de seducirle mediante lo que él mismo describió como una "estrategia sexual". El exmarido de Rosa Benito la calificó además de "aprovechada" y cuestionó su trayectoria profesional, afirmaciones que la vedette ha decidido llevar ante los tribunales.
El affaire de 2013
Los antecedentes de este enfrentamiento se remontan a más de una década. En 2013, Moragues acudió al programa Sálvame Deluxe para relatar que había mantenido relaciones íntimas con Mohedano en la vivienda que este compartía con Rosa Benito en Chipiona, incluso en la cama del matrimonio. Describió cuatro días de encuentros que el propio Amador siempre negó. Las consecuencias no tardaron en llegar: Rosa Benito anunció públicamente que solicitaría el divorcio.
Desde entonces, Mohedano ha procurado mantenerse al margen de la primera línea mediática, sin la exposición constante que le caracterizó durante aquellos años.
La conciliación fallida
El conflicto se reactivó a raíz de unas declaraciones de Amador en agosto de 2025. Kelly Mor le ofreció la posibilidad de evitar el proceso judicial a cambio de una rectificación pública y 10.000 euros. Mohedano rechazó el acuerdo. "Se ha enfadado porque él esperaba encontrarme allí y pedirme un pequeñito perdón, pero en la intimidad", declaró la artista en el programa El tiempo justo.
Moragues advirtió además de que dispone de más material para el juicio. "Tengo más grabaciones de él. Me la guardaré para el juez", señaló. Amador Mohedano, que percibe una pensión mensual de 900 euros, aguarda ahora la resolución de un proceso que podría agravar notablemente su situación económica.
