Las copiosas lluvias caídas en las últimas semanas han devuelto al manantial de Tempul una imagen de abundancia y vitalidad. El agua brota con fuerza, a borbotones, por numerosos orificios de la tierra, como lo lleva haciendo desde hace siglos, alimentada por las entrañas de la Sierra de las Cabras, entre los municipios de San José del Valle y Algar, aunque en el término municipal de Jerez.
El Tempul no es solo un enclave natural de gran belleza, sino también una infraestructura histórica clave. De este manantial partía ya en el siglo I d.C. una conducción construida por los romanos para llevar el agua hasta Gades. Hoy, más de 2.000 años después, sigue siendo una pieza esencial en el abastecimiento de agua de la campiña jerezana y su entorno.
Un manantial a 45 kilómetros de Jerez
El agua nace en la montaña y desciende por distintos niveles hasta llegar a una caseta de captación desde donde se encauza, a través de un acueducto, hacia Jerez. En su recorrido atraviesa poblaciones rurales como San Isidro del Guadalete, Rajamancera, La Barca, Lomopardo, Torrecera, El Torno o Las Pachecas. Cada año, más de un millón y medio de metros cúbicos de agua pasan por este punto situado en la carretera de Cortes, a más de 45 kilómetros de Jerez y dentro del término municipal de San José del Valle desde su segregación en 1995.
Actualmente, el manantial de Tempul aporta alrededor del 9% del agua que consume el término municipal de Jerez. Durante siglos fue su principal fuente de suministro, pero a partir de 1869, con la entrada en servicio del acueducto y la extensión del abastecimiento a otras localidades, solo el 25% del caudal llega hoy a la ciudad.
¿De quién es El Tempul?
Cedido en su día por el rey Alfonso X a Jerez, el manantial presenta pequeñas cascadas cuyo caudal varía según la frecuencia de las lluvias. Tras atravesar un arco enrejado, el agua se dirige al depósito de Tempul, situado en el Zoobotánico. El sistema permite incluso invertir el sentido de circulación del agua para garantizar el suministro a las distintas poblaciones. Un puente situado a mitad del recorrido controla el caudal mediante ultrasonidos, midiendo la altura y la velocidad del agua.
Más allá de su valor natural e histórico, el manantial de Tempul es también objeto de una disputa institucional. El Ayuntamiento de San José del Valle reclama la titularidad de las instalaciones desde su independencia de Jerez, amparándose en el decreto de segregación. El Consistorio jerezano, por su parte, defiende que la propiedad pertenece a Jerez desde tiempos de Alfonso X y asegura contar con abundante documentación que lo acredita.
