Ya han llegado: divisan las temidas filas de orugas procesionarias en El Puerto

Los vecinos que las han visto alertan de que se extienden por el pinar de San Antón y recomiendan extremar las precauciones ante el inicio del descenso al suelo

Orugas procesionarias en Las Dunas de San Antón en El Puerto.
Orugas procesionarias en Las Dunas de San Antón en El Puerto.
20 de enero de 2026 a las 18:24h

Ojo para quienes tienen perros. La oruga procesionaria del pino vuelve a asomar por el litoral gaditano. En el pinar de San Antón, a la altura de Puerto Sherry, en El Puerto, un vecino se ha topado recientemente con las características filas de orugas avanzando en procesión por el suelo del pinar. La escena confirma que la temporada de este insecto ya está en marcha y, con ella, los riesgos para animales domésticos y personas.

La temporada de la procesionaria se extiende del otoño a la primavera, con dos momentos clave bien definidos. El primero llega entre agosto y noviembre, cuando las orugas forman sus nidos en los árboles. El segundo —el más temido— se produce entre febrero y mayo, cuando descienden al suelo en procesión. Es precisamente este último fenómeno el que se ha podido ver en El Puerto, donde las orugas avanzaban sincronizadas bajo los pinos.

El mayor peligro que genera la procesionaria del pino no reside en su aspecto, sino en el impacto que puede tener en zonas recreativas, parques, jardines o centros educativos. Sus pelos urticantes pueden provocar irritaciones y cuadros alérgicos, especialmente problemáticos en perros, que suelen oler, lamer o curiosear a su paso. En humanos, el contacto puede derivar en urticaria intensa, reacciones alérgicas, problemas respiratorios e incluso conjuntivitis.

Fila de orugas en procesión en El Puerto.
Fila de orugas en procesión en El Puerto.

Ante cualquier avistamiento, los expertos recomiendan evitar el contacto directo. La irritación se produce precisamente por el pelo urticante, que puede desprenderse y quedar flotando en el aire, con lo que basta un mínimo roce para provocar molestias. Las autoridades aconsejan acotar la zona y llamar al 112, el teléfono de emergencias, para informar del hallazgo.

Tras el descenso de las orugas durante el final del invierno y el inicio de la primavera (febrero-abril), el proceso continúa con el enterramiento y pupación bajo tierra, que se prolonga en primavera y verano.

Una estrategia regional

El pasado mes, la Junta de Andalucía anunció una medida pionera dentro de su estrategia regional para el control de la procesionaria. Una campaña de tratamientos aéreos mediante drones que se aplicó entre noviembre y diciembre sobre unas 450 hectáreas distribuidas entre Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla. Se trata de la primera vez que la Administración forestal andaluza utiliza esta técnica, integrada dentro del Plan de Aplicación Aérea aprobado por la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad y en cumplimiento del Real Decreto 96/2016.

Las actuaciones se enmarcan en un escenario forestal marcado por cambios globales y climáticos, que alteran los equilibrios naturales y favorecen la aparición de plagas, según ha explicado la Administración. La Junta aborda esta realidad a través del Plan Forestal Andaluz 2030, que prevé programas específicos de protección sanitaria de la vegetación. La futura Ley de Montes de Andalucía pretende reforzar este marco, consolidando una gestión basada en el equilibrio ecológico, la protección del patrimonio forestal y la seguridad de las personas.

Sobre el autor

profile_picture

Patricia Merello

Ver biografía

Lo más leído